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Escuela de Padres – Talleres 2017-2018

Escuela de Padres - Talleres 2017-2018

La Escuela de Padres Sus Pequeños Pasos ofrece talleres monográficos durante todo el año orientados a las familias de nuestra escuela, así como a familias externas interesadas en profundizar en las diferentes temáticas que conforman el crecimiento tanto infantil como adulto. Cada tercer viernes del mes, nos reunimos con el fin de aprender juntos desde la experiencia. Aquí os compartimos nuestra programación para este año lectivo y nos mantenemos abiertas a vuestras sugerencias y intereses para seguir aprendiendo juntos.

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Octubre 2017
APEGO Y SEPARACIÓN

APEGO Y SEPARACIÓN

Su función en el desarrollo psíquico

Dirigido a: mamás y papás / de 0 a 3 años
Duración del taller: 90 minutos
Imparte: Sara Lucena Díaz

     
Enero 2018
ALIMENTACIÓN Y SU RELACIÓN CON LAS ETAPAS DEL DESARROLLO

ALIMENTACIÓN Y SU RELACIÓN CON LAS ETAPAS DEL DESARROLLO

Qué más hacemos cuando alimentamos

Dirigido a: mamás y papás / de 0 a 3 años
Duración del taller: 90 minutos
Imparte: Sara Lucena Díaz

     
Marzo
LENGUAJE, SUEÑOS, JUEGO, MUNDO SIMBÓLICO

LENGUAJE, SUEÑOS, JUEGO, MUNDO SIMBÓLICO

Dando significación

Dirigido a: mamás y papás / de 1 a 6 años
Duración del taller: 90 minutos
Imparte: Sara Lucena Díaz

     
Mayo
CONTROL DEL CUERPO, RECONOCIMIENTO ANTE EL ESPEJO, CONTROL DE ESFÍNTERES

CONTROL DEL CUERPO, RECONOCIMIENTO ANTE EL ESPEJO, CONTROL DE ESFÍNTERES

El cuerpo en movimiento

Dirigido a: mamás y papás / de 1 a 4 años
Duración del taller: 90 minutos
Imparte: Sara Lucena Díaz

     
Sara Lucena Díaz

Sara Lucena Díaz

Psicóloga Psicoanalista. Máster en Terapia Familiar y de Pareja. Especialista en aspectos psicológicos de la maternidad y el embarazo. / Más información sobre Sara www.sldpsicologia.com

Noviembre
PRIMEROS AUXILIOS DE INVIERNO PARA LOS MÁS PEQUEÑOS

PRIMEROS AUXILIOS DE INVIERNO PARA LOS MÁS PEQUEÑOS

Dirigido a: mamás y papás / de 0 a 6 años
Duración del taller: 120 minutos
Imparte: María Sancha Alcubilla

     
Febrero
Porteo ergonómico y uso seguro de portabebés

PORTEO ERGONÓMICO Y USO SEGURO DE PORTABEBÉS

Dirigido a: Mamás y papás, familiares o cuidadores con bebés entre 0 y 24 meses
Duración del taller: 60 minutos
Imparte: María Sancha Alcubilla

     
Abril
MINDFULNESS

MINDFULNESS

Relajación para madres y padres

Dirigido a: Mamás, papás, familiares o cuidadores y todas las edades
Duración del taller: 90 minutos
Imparte: María Sancha Alcubilla

     
Junio
PRIMEROS AUXILIOS DE VERANO

PRIMEROS AUXILIOS DE VERANO

Llega el verano y aumentan los accidentes

Dirigido a: Mamás y papás, familiares o cuidadores con bebés entre 0 y 6 años
Duración del taller: 120 minutos
Imparte: María Sancha Alcubilla

     
María Sancha Alcubilla

María Sancha
Alcubilla

Enfermera Especialista en Pediatría y Educadora Certificada de Masaje Infantil, con formación complementaria en Asesoría de Lactancia, Asesoría de Porteo y Atención Enfermera al Recién Nacido, tanto a término como prematuro. / Más información sobre Maria www.cuidadosycaricias.es

Fotografia de portada: teksomolika

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Escuela de Padres Eventos Pedagogía Talleres Extra-escolares

Apego y separación – Primer taller Escuela de Padres

Apego y separación

Su función en el desarrollo psíquico

Primer taller Escuela de Padres

Viernes 6 de octubre a las 15.30h
Dirigido a: mamás y papás de 0 a 3 años
Duración: 90 minutos


Nuestra colaboradora Sara Lucena Díaz, psicóloga y psicoanalista nos introduce su primer taller en la Escuela de Padres ‘Apego y separación‘. Sara es especialista en aspectos psicológicos de la maternidad y el embarazo con un master en Terapia Familiar y de Pareja y este año nos acompañará con varios talleres que próximamente os compartiremos orientados a los padres y madres, que anhelan sumergirse a fondo en los aspectos psicológicos del crecimiento y educación infantil.


‘Ser padres es una labor apasionante y complicada, llena de emociones, ambivalencias, miedos, expectativas… y exigencias.

Hay un montón de mitos y saberes sobre lo que es ser padres. Pero lo cierto es que cada padre, madre o pareja es esa y no otra, y cuando no encajamos en esa figura ideal nos angustiamos, y además la culpa no nos permite compartirlo. Cada pareja de padres tiene una historia propia, una común, una de la familia de origen, una manera de convivir, una forma de vivir la sexualidad, y unas ocupaciones que se verán afectadas con la llegada del hijo. Cómo se integra esta nueva personita en la familia, si hay hermanos o no, cómo va a ser su desarrollo y cómo acoger y tolerar las dificultades que puedan surgir, las dudas, las ambivalencias, en relación con el nuevo hijo y con uno mismo.

No es fácil ser padre o madre, es una enorme responsabilidad que a veces nos supera, un reto constante ante el que debemos tener claro que como padres, hacemos lo que podemos, sin olvidar la importancia de nuestro papel, no tenemos que ser padres perfectos (¡no se puede!).

En la tarea de criar, se incluye la de educar, pero para eso no estamos solos. Las escuelas, la familia extensa, los amigos, la sociedad en general educa y moldea mostrando los límites y los comportamientos adecuados. Afortunadamente también esos soportes están para los padres, para apoyar y acompañar en este trabajo.

En la Escuela de padres – Sus Pequeños Pasos vamos a crear un espacio en el que hablar de los aspectos psicológicos del desarrollo de los niños en esta etapa tan determinante de la vida, pero también poder compartir experiencias, inquietudes, miedos, además de anécdotas tiernas y divertidas.

El desarrollo de las capacidades de fijar la mirada o caminar, se puede situar en cualquier animal, pero lo que diferencia al ser humano de otros animales es el lenguaje y no solo por podernos comunicar, sino porque eso implica que venimos a formar parte de un discurso, de una historia, de una novela familiar. Y ese lugar al que venimos tendrá que ver con los otros que nos encontramos. ¿Cómo se conforma la relación con el otro? Lo veremos.

Hay múltiples temas que se pueden tratar, desde el apego, la alimentación, el juego, el control de esfínteres, la adquisición del lenguaje, los celos, las rabietas y un largo etcétera. Para empezar, y teniendo en cuenta la actualidad del momento, en el primer taller ‘Apego y separación‘ vamos a hablar del proceso de la separación y su relación con el apego. Qué es el apego, cuál es su función, qué ocurre en la separación (al niño y a los padres, especialmente a la madre) y cómo afrontarla. También veremos qué significa para los pequeños estar con iguales y cómo les influye. ¿Tiene vuestro hij@ un muñequito o trapito del que no se separa? ¿Por qué? ¿Para qué sirve?

El próximo vienes 6 de octubre, hablaremos a fondo sobre este periodo de la adaptación tan frágil y delicado.

Os invito a comentar, preguntar y sugerir cualquier tema de vuestro interés, que podríamos explorar juntos en los próximos talleres de la Escuela de Padres.’

¡Un saludo!
Sara Lucena Díaz


Apego y separación – Su función en el desarrollo psíquico

Viernes 6 de octubre a las 15.30h
Dirigido a: mamás y papás de 0 a 3 años
Duración: 90 minutos
Precio: 12 euros para padres y madres de la escuela; 15 euros para familias externas.
Inscripciones: a través de nuestro formulario de contacto


*Foto de portada: Designed by Freepik

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Psicología

Hábitos de alimentación y sueño del niño

Bienvenidos a una nueva entrada del Blog de Psicología de Sus Pequeños Pasos!

Hoy os propongo una nueva entrada en la que abordar ciertas dificultades que a menudo preocupan a muchos padres: los problemas en los hábitos de alimentación y de sueño del niño.

Es un tema que salió en el último taller y que suscita mucho interés. De hecho a menudo con la llegada de un bebé, el entorno nos pregunta ¿y qué tal come?; ¿y qué tal duerme? Y parece que si a ambas preguntas respondemos con un “muy bien”, podemos considerarnos unos padres la mar de afortunados.

A veces hay bebés que ya desde muy pequeños presentan dificultades en estos ámbitos, y estos problemas se mantienen en etapas posteriores.

A continuación voy a plantear una serie de preguntas sobre las comidas y el sueño de vuestro niño:

  • ¿Las horas de las comidas son problemáticas y una lucha continua agotadora?
  • ¿te preocupa la excesiva lentitud de tu hijo a la hora de comer?
  • ¿acepta un repertorio de alimentos muy limitados y no le puedes sacar de “sota, caballo y rey”?
  • ¿insiste en que se le dé de comer cuando podría hacerlo solo?
  • ¿la pérdida de apetito no es sólo debida a que el niño se encuentre enfermo?
  • ¿no quiere dormir solo?
  • ¿siempre quiere dormir en la cama de los papás?
  • ¿no es capaz de conciliar el sueño de manera autónoma y necesita de la presencia del adulto para poder quedarse dormido?
  • ¿tiene pesadillas muy a menudo?

Si has respondido afirmativamente a alguna de las anteriores preguntas, tranquilo, no estás solo. Estas dificultades están entre las quejas que los papás más a menudo verbalizan sobre los problemas de los niños para comer y dormir en edades tempranas. Son algo muy común.

La buena noticia es que aunque desde el llamado “modelo médico”, muchos de los problemas psicológicos o conductuales se acaben denominando “trastornos”, en realidad no son propiamente trastornos ni enfermedades. Verlos desde esa perspectiva nos llevaría a una excesiva “psicopatologización” de los problemas de la vida cotidiana. Son dificultades o problemas, que aunque efectivamente pueden ser muy disruptivos y molestos y crear gran interferencia en la vida diaria, en su mayoría la explicación causal se reduce a una mala adquisición de hábitos, es decir, a un mal aprendizaje.

Los niños pequeños deben aprender muchas cosas, que aunque a los adultos no nos parezcan difíciles, o las demos por hecho, para ellos suponen un aprendizaje ya que “nadie nace aprendido”. Desde la perspectiva adulta nos puede costar entender que a dormir o a comer “se aprende”, pero no deja de ser un hábito más que aprender al igual que puede ser lavarse las manos antes de comer o los dientes después o que se duerme en una cama. Es por ello que he comenzado la entrada hablando de “hábitos” de alimentación y de sueño, y he utilizado adrede esa denominación.
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foto: Carla Peroni
 
Pero, ¿qué es un hábito? Desde el punto de vista psicológico, un hábito es cualquier comportamiento repetido regularmente y que es aprendido, es decir, no se hereda, nadie nace con ellos, se adquieren. Por tanto, comer y dormir entrarían dentro de esta categoría, ya que es algo que realizamos diariamente y que debemos aprender. Ahora bien, como en cualquier aprendizaje, hay personas que aprenden más rápidamente y con mayor facilidad y personas con menos. Además a veces aprendemos de manera errónea o nos condicionamos inadecuadamente y es necesario por tanto primero “desaprender” los malos hábitos instaurados. La buena noticia es que todo lo que no es innato, se puede aprender y es susceptible de ser modificado y mejorado. También se aprenden las rutinas, los límites y las pautas ordenadas. Tenemos margen de actuación e intervención. Cada persona suele moldear continuamente su forma de ser y actuar de acuerdo con las influencias que recibe del medio que le rodea, principalmente el medio social. Por tanto, como los padres y profesionales somos parte de ese ambiente social, podremos influir en la adquisición de hábitos adecuados en nuestros hijos. Evidentemente siempre es mejor no coger un mal hábito y tener luego que desaprenderlo, y por tanto siempre es mejor prevenir y comenzar instaurando directamente el adecuado. Pero incluso si ya el mal hábito se ha instaurado, se puede cambiar. Para eso los padres estaremos acompañándoles en todos sus pequeños pasos y aprendizajes.

En el próximo taller que os propongo, trataremos en profundidad sobre estos dos temas y daremos pautas generales pero concretas y específicas de actuación para la buena adquisición de hábitos de alimentación y sueño, ambos completamente imprescindibles para el correcto desarrollo del niño.

También habrá una parte práctica, en el que cada uno de los participantes podrá exponer su situación personal en el tema que nos ocupa, y le intentaremos dar pautas directas y personalizadas de actuación.

 
Dra. Ariadna de la Vega Castelo

 
 
foto de portada - Peter Galbraith

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Escuela de Padres Psicología

ABC de la psicología infantil

Escuela de Padres - Sus Pequeños Pasos

Esta entrada está dedicada al primer taller que como ya sabéis se realizó a finales de enero. Personalmente me gustó mucho conocernos y ponernos cara a los que estamos habitualmente al otro lado del blog. Espero que los papás también disfrutaran de la experiencia, que os resultara amena y sobre todo útil. Espero vuestro feedback y sugerencias!

Me gustaría refrescar los principales conceptos que vimos en la sesión. En el taller comentamos como en ciencias sociales, en ciencias de la salud y en psicología, a diferencia de las ciencias puras como las matemáticas, la física, etc., las relaciones entre las variables no siguen un patrón fijo determinista, las cosas no son dos y dos son cuatro, ya que existen multitud de variables implicadas y la ecuación se complica. Es por eso que no se hablan de causas si no de factores de riesgo, que suponen un aumento de la probabilidad de ciertas consecuencias (si bien no es determinista). Esto no quiere decir que la psicología no sea una ciencia o que no merezca la pena estudiar cómo se relacionan las variables. Simplemente, al igual que todos podremos citar a alguien que conoce a alguien que “ha fumado toda la vida y ha vivido hasta los 90 años y tan sano”, se ha demostrado que el consumo de tabaco es un factor de riesgo que incrementa la probabilidad de cáncer y la mortalidad. SI bien no es determinista, tampoco es una relación que haya que ignorar. De igual manera, ciertos estilos educativos se ha demostrado que se relaciona con distintos problemas en los niños.

En la sesión aprendimos a identificar los 4 estilos educativos, que se forman en función de dos dimensiones: el grado de afecto y el grado de control exigencia. Creo que resultó enriquecedor pensar qué estilo educativo tuvieron nuestros padres con nosotros, que nos gustaría replicar y qué cosas nos gustaría hacer de manera diferentes. Cada uno de los estilos educativos se relacionan con unas consecuencias para nuestros hijos (“se relacionan” no quiere decir “causan”; pero sí aumentan el riesgo).

  • El estilo educativo autoritario. Se caracteriza por alta exigencia/ control y bajo afecto. Los padres autoritarios son muy exigentes y severos y suelen ser fríos y distantes. Este estilo no es adecuado porque se relaciona con un aumento de la irritabilidad, la ansiedad y la auto-exigencia y baja autoestima en los niños.
  • El estilo educativo permisivo, al contrario que el autoritario, tiene baja auto-exigencia y alto afecto. Los padres no establecen límites ni normas claras, todo está permitido, ni les exigen comportamientos adecuados a las situaciones. Este estilo no adecuado ya que aumenta el riesgo de que el niño sea más impulsivo, dominante, rebelde, con problemas de conducta, bajo auto-control y baja-autoestima.
  • El estilo educativo pasivo/ negligente. Es sin duda el peor de todos porque tiene ambas dimensiones bajas. Es un tipo de maltrato por omisión (negligencia). Los niños pueden buscar modelos inadecuados para suplir a sus padres ausentes, y se relaciona con inseguridad y muy mala autoestima.
  • El estilo democrático con autoridad. Es el estilo educativo más adecuado, como muy bien detectasteis en la sesión, ya que los padres tratan con afecto, pero no por eso dejan de poner límites y normas. Los niños suelen ser más autónomos, seguros, cooperativos, con mayor autocontrol y autoestima.

En segundo lugar tratamos diferentes técnicas de modificación de conducta, de eficacia probada para DISMINUIR conductas inadecuadas, entre ellas la técnica de modelado (imitación y aprendizaje vicario), tratar el mal comportamiento como excepción y no como la regla, (no etiquetar ni estigmatizar), la extinción, el tiempo de reflexión (tiempo fuera o “la silla de pensar), retirada de privilegios (o castigo negativo/coste de respuesta), dejar que las consecuencias naturales de la conducta siga su curso y que sea el medio el que le diga su respuesta ha sido adaptativa, reparar el daño (restitución)… es importante destacar que si bien todas las técnicas han demostrado científicamente su eficacia, y que por tanto es bueno conocerlas, y tener un repertorio más amplio entre los que elegir, también hay que tener en cuenta las diferencias individuales, ya que a algunos niños y algunos papás les funcionarán más unas que otras. Por otro lado no hay que olvidar que una cosa es la teoría y otra muy diferente la práctica, y a veces algunas técnicas aparentemente fáciles como la extinción, pueden tener muchas dificultades a la hora de aplicarse, y es bueno contar con la ayuda de un profesional que supervise si realmente estamos aplicando la técnica correctamente. Es importante saber “el prospecto”, con las contraindicaciones (conductas que no hay que ignorar como las auto o hetero-agresiones), los “efectos secundarios” (en un primer momento la extinción provoca un incremento de la conducta aunque sea una técnica para eliminar conductas), las técnicas con las que se tendrían que combinar (refuerzo de conductas alternativas); y cómo si no se aplica correctamente podemos estar aplicando una técnica totalmente opuesta (refuerzo intermitente), que conseguirá lo contrario que la extinción. Por último entre las técnicas de modificación de conducta para eliminar conductas inadecuadas, hablamos del castigo físico y como está TOTALMENTE desaconsejado, y que no hay que confundir con disciplina.

En tercer lugar vimos diferentes técnicas de modificación de conducta para INCREMENTAR conductas adecuadas, principalmente el refuerzo (más el refuerzo social o el de actividad, que el material), moldeamiento, economía de fichas y el tiempo especial.

Para finalizar, en último lugar vimos unas pautas generales sobre cómo realizar una comunicación de manera más efectiva, y un resumen de lo que podrían ser los “diez mandamientos” generales o reglas de oro a seguir. En próximas entradas entraremos más en profundidad a recordar esos aspectos. Y también se tratarán algunos temas que surgieron durante la sesión y que preocupaban a algunos de los papás: pautas de higiene del sueño, movimientos estereotipados y celos ante la llegada de un hermano menor.

Dra. Ariadna de la Vega Castelo

 

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Psicología

Manual para sobrevivir en navidad

Esta será la última entrada del blog antes de las fiestas y por tanto quiero aprovechar a desearos una feliz Navidad. Mi deseo especial para el 2016 es que aprendamos mucho junto a nuestros hijos en este nuevo año. Además me encantaría que nos conozcamos en persona el nuevo año, así que estáis invitados al primer taller presencial del año que se impartirá en enero de 2016.

Como en estas fechas estamos rodeados del espíritu navideño quería aprovechar esta entrada para hablaros de algo que precisamente que en estas fechas normalmente preocupa mucho a los papás; el efecto de estas fiestas en nuestros niños, los pros y contras, los regalos, los desbarajustes de horarios y rutinas… por tanto ahí van unas pautas para contestar algunas de las dudas más frecuentes y sobrevivir airosos a la Navidad:

  1. Me preocupa no poder mantener los horarios y rutinas del niño debido a todos los encuentros y compromisos familiares que supondrán cambios en la dieta, el sueño...
    • Mi respuesta como profesional sería que nunca un psicólogo podrá tener la última palabra en un tema tan personal. Si bien es verdad que todo psicólogo te dirá que las reglas y las normas son necesarias, luego cada familia tendrá sus propias reglas y consignas específicas. Lo importante es que haya reglas, más que el contenido exacto de la misma. Es decir, si la regla es que la hora de acostarse son las 20.30 o bien si son las 21h, es un tema de cada familia en el que un profesional no se puede inmiscuir. Lo importante es que haya una hora de acostarse, unos hábitos o rutinas, y que el niño cumpla con el total de horas de sueño necesarias para su desarrollo y buen rendimiento. Y aunque sean ligeramente diferentes en cada familia, todas pueden ser igualmente válidas. No hay una única manera correcta y perfecta.
    • Los psicólogos repetimos hasta la saciedad que las rutinas son muy importantes, pero también es cierto que una cosa casi aún más importante es la flexibilidad. Lo que define la conducta inteligente es precisamente la adaptación al medio y a las circunstancias variables. Por tanto la rigidez no suele resultar adaptativa. Que existan excepciones no quiere decir que no existan reglas. Por tanto si unos días va a acostarse más tarde o a comer “peor” o cosas diferentes y por ejemplo resulta que la cena de noche buena ha acabado alimentándose prácticamente sólo de dulces, puede flexibilizarse en pos de la diversión y compartir tiempo festivo y de calidad con toda la familia, que también es de gran importancia para el niño.
    • Se trataría por tanto de pactar unos días más excepcionales (por ejemplo las fechas típicas señaladas como pueden ser cena del 24 y comida del 25, cena del 31 y comida del 1, y reyes) pero el resto de las navidades fuera de las fechas más señaladas intentar seguir con la rutina normal la mayor parte del tiempo dentro de lo posible. Un “descontrol” en media docena de comidas durante las dos semanas de vacaciones, es algo puntual y excepcional. Si el “descontrol” es durante las dos semanas, entonces el “descontrol” es la regla y no la excepción.
    • Evidentemente también tendrán que tenerse en cuenta las diferencias individuales, esto es, cada niño y cada familia es un mundo y puede tener unas particularidades o necesidades especiales. Si es un niño que ha estado en tratamiento por problemas de insomnio y dentro del tratamiento se le está pautando una higiene del sueño y hábitos ordenados, posiblemente intentaremos no descuadrar tanto los horarios como si es un niño que se adapta muy bien a los cambios y que duerme o come siempre fenomenal.
  2. Me preocupa que con tantos regalos de papá Noel y reyes no los valore y se vuelva más materialista. A veces los abren y luego no los vuelven a tocar.
    • Respecto a los regalos es cierto que muchas veces los niños parecen divertirse más con la caja o el envoltorio que con el regalo en sí, que abren y abren regalos y luego muchos de ellos no los vuelven a tocar y se quedan olvidados en un cajón sin hacerles ni caso, por eso mi recomendaciones serían:
    • Menos es más. La capacidad atencional es limitada, así que entre tantos no podrán valorar bien ninguno. Una niña siempre ha valorado más su única muñeca que si esa misma muñeca es una entre 50.
    • Intentar cambiar cantidad por calidad. Y la calidad de un regalo no es que la bici sea el último modelo, el más caro y seguro o que el libro sea el más educativo y premiado para la infancia, si no que lo importante y lo que le da “calidad” es que mis padres estaban ahí para leerlo, o para ayudarme con toda su paciencia a montar en mi primer triciclo con ruedines, o para jugar conmigo a ese juego de mesa.
    • Intentar cambiar “tener” por “estar”, “hacer”, “vivir” y “compartir”. Pocos serán los regalos materiales que guarden para toda la vida (como mucho sólo uno de ellos acabará teniendo ese “privilegio” de ser la muñeca tan especial o el coche de la infancia que nunca tiraremos), pero la mayoría acabarán en un cajón. Sin embargo algo que sí que se guardará para toda la vida es ese recuerdo de eso que hice en navidad con mis padres (ir a ver los belenes, una entrada al cine o a un espectáculo sobre patines, etc), de cómo compartí tiempo de calidad con ellos, como me prestaban atención y era yo su prioridad, cómo yo les importaba y cómo me descubrieron la magia de la Navidad. No nos estresemos que estas fechas tienen cosas buenas y mágicas independientemente de nuestras creencias religiosas.
    • Pactar con papá Noel y los reyes magos quién de los dos se va a encargar de traer los regalos ¿preferimos trineo o camellos?. Muchas familias celebran principalmente una u otra (esto va por tradición de cada familia y evidentemente los psicólogos no es nuestro papel inmiscuirnos en algo tan personal). Algunos prefieren papá Noel porque así tienen todas las navidades para disfrutar de los regalos y en reyes sólo hay un regalo más modesto. Otros prefieren reyes porque siempre haya sido una tradición especial para su familia a la que guardan mucho cariño y en papá Noel sólo ponen un pequeño detalle. Lo ideal sería que no se juntara con una cantidad ingente de regalos en AMBAS fechas si no que se eligiera una fecha principal.
    • Ayudar a los reyes magos que nos van a dejar cosas en casa de abuelo, tíos, etc, a saber qué necesitan nuestros niños, escribiéndoles una carta que les facilite la labor. A veces nos da reparo pedir lo que necesitamos y lo dejamos al azar y buen criterio de los reyes, pero si no queremos que nos juntemos con cinco muñecos repetidos y por ejemplo ningún libro (los reyes están muy ocupados en estas fechas), lo mejor es coordinarse y dejarles pistas orientativas sobre qué nos hace falta.
    • En relación al tema de los regalos, y también en otras parcelas más generales, es cierto que a los padres nos gustaría ser reyes magos omnipotentes en sus vidas, poder darles TODO a nuestros hijos, que no les faltara jamás de nada y que cualquier cosa que desearan la recibieran INMEDIATAMENTE sin demorar sus gratificaciones en absoluto. Sin embargo la ciencia ha demostrado que esto es contraproducente. Para que entendáis a que me refiero, por último y para terminar os dejo un enlace a un video de una charla de la plataforma TED. Es breve, divulgativo y en clave de humor. Ilustra muy bien el fenómeno de la demora de la gratificación, que según indican los estudios de investigación, es una variable que evaluada en niños preescolares, se relaciona con y es capaz de predecir el éxito en la vida en la edad adulta. Este fenómeno se describe como la capacidad para rechazar una satisfacción inmediata por otra de mayor cuantía pero futura y ha sido ampliamente estudiado sobre todo por Mischel en población infantil preescolar. En el video se les indica a los niños que si no se comen el “Masrshmallow” (la golosina) y son capaces de esperar 15 minutos, y entonces tendrán dos golosinas en vez de una. Es decir aprender a valorar y ganarse las cosas.
    • VÍDEO Don’t eat de Marshmallow!
      No te comas el malvavisco
      Fotograma del vídeo
  3. ¿Son más los pros o los contras de estas fechas? Todos tenemos de vez en cuando un grinch verde dentro que nosotros que nos dice, “qué fastidio, esto de las Navidades es todo un estrés, un gasto ingente en comida y regalos impuestos y de compromisos, un desbarajuste en dietas y horarios, y encima tengo que soportar aglomeraciones y reuniones interminables de familiares…” pero recuerda que lo importante no es la situación si no la interpretación que hacemos de la situación. Como todo en esta vida tiene pros y contra. En tu mano está si decides quedarte con lo bueno y descubrir la magia de la Navidad en los ojos de sorpresa de tu hijo.

Dra. Ariadna de la Vega Castelo

 

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Escuela de Padres – Taller de psicología

Queridas familias, siguiendo con nuestra inquietud de facilitaros información, experiencias y todo lo que pueda resultar útil a la hora de establecer unas pautas adecuadas que aporten un enriquecimiento para toda la familia en conjunto, es por lo que continuamos creando actividades y talleres a través de Nuestra Escuela de Padres.

Os presentamos el primer taller de psicología, para padres y madres con niños de 0 a 4 años.

Los talleres de Psicología en la Escuela Infantil Sus Pequeños Pasos tienen el objetivo de conocernos en persona y producir un acercamiento entre los padres y el profesional, con un contacto más cercano y dando la oportunidad de ampliar información y profundizar en algunos de los temas que tratamos quincenalmente en los artículos publicados en el blog de la Escuela.
A través de estos talleres tendremos una orientación por parte de un profesional, recibiremos pautas sencillas pero efectivas, y aumentaremos conocimientos prácticos e interesantes sobre nuestros hijos.
También es un buen momento para resolver dudas, realizar prevención primaria ( es decir evitar aparición de problemas), prevención secundaria (detección precoz en caso de que el problema se haya empezado a producir y esté en las primeras fases) y sobretodo hacernos conscientes de que el conocimiento de la psicología infantil nos va a proporcionar una seguridad que nos ayudará mucho en la educación de nuestros hijos.

Funcionamiento de los talleres:
La participación en los talleres es voluntaria y se preserva siempre la confidencialidad de cualquier comentario o exposición que se haga durante el taller.
El precio es por familia (no por papá o mama) por lo que os invitamos a ambos progenitores.
La duración del taller será de aproximadamente 1h30, más el turno de preguntas e intervenciones que puede alargarlo hasta las 2h00.

El contenido del primer taller que os proponemos es el ABC que a todo papá y mamá le gustaría saber.
Si alguna vez has tenido la duda de: ¿lo estaré haciendo bien?, ¿ante esta situación o esta otra, cual es la manera adecuada de actuación por mi parte?, ¿soy demasiado autoritario/a? …o por el contrario soy demasiado permisivo/a?...

Si estas dudas o muchas otras te surgen ante el comportamiento de tu hijo o hija en el día a día, este taller es perfecto para ti: es práctico y útil.

En él se hablará sobre los diferentes estilos educativos, en qué se diferencian, cuál es el más adecuado, … y se tratarán las principales pautas de modificación de conductas para promover conductas adecuadas en nuestros hijos e hijas y disminuir o evitar que aparezcan las inadecuadas o desadaptativas.

Imparte:
Dra. Ariadna de la Vega
Doctora en Psicología Clínica y de la Salud
Especialidad Infanto-Juvenil

Fechas: Viernes 22 de enero, a las 15h30

Precio:
El precio es de 12 euros para familias de nuestra escuela.
Familias de fuera de nuestra escuela, 15 euros.

Plazas limitadas.
Grupos reducidos y participativos.

 
* Foto de portada: Jason Nelson - Freepik.es

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Psicología

¡Qué bien nos adaptamos a la escuela infantil!

Septiembre es el mes donde frecuentemente nuestros hijos empiezan a acudir a la escuela infantil por primera vez. Esto hace que los padres a veces puedan sentirse nerviosos y preocupados porque no queremos que lo pase mal. Nos asaltan a veces infinidad de dudas ¿es normal que llore?, ¿cuándo podemos estar hablando de un problema que requiera tomar medidas e ir a consultar a un profesional?, ¿qué puedo hacer para ayudarle en la adaptación?, ¿y si lo estoy haciendo mal?

¿Pero esto es normal o debo preocuparme?

Para comenzar responderé a la primera pregunta que posiblemente sea una de las que más se plantean los papás. Es importante aclarar que el que los niños pequeños lloren llorar cuando se separan de su figura de apego, es totalmente normal y natural. Precisamente la función de este llanto es obtener la proximidad y el contacto de las figuras de apego, y por tanto no sólo es normal y natural; se trata de una conducta que resulta adaptativa para la supervivencia del niño.

 

La psicóloga estadounidense Mary Ainsworth diseñó la prueba de “la situación extraña” para poder identificar y clasificar los tipos de apego de los niños. En esta prueba los niños que se clasifican como con apego seguro son precisamente los que lloran al separarse de su figura de apego (habitualmente la madre) y que cuándo ésta regresa se calman y buscan su proximidad. Por tanto es natural y adaptativo que los niños demuestren una clara preferencia por su figura de apego antes que un extraño.

Antes no lloraba tanto al separarse y ahora sí ¿es normal?

Muchos padres comentan “de más bebé no extrañaba a nadie, se iba con todos”. Esto es porque el apego pasa por diferentes fases. Y es sobre todo a partir de los 6 meses cuando hablamos de la fase de “apego centrado” propiamente dicho. A esta edad comienza a producirse la locomoción por parte del niño –gateo- y por tanto tiene evolutivamente más sentido prevenir que no se vaya con extraños. Por eso antes de los 6 meses no es mayor su malestar cuando se separa de la madre que cuando lo hace de otras personas, si bien sí existe una sensibilidad social discriminada (distingue a la madre de otras personas).

Respecto a la segunda pregunta ¿qué puedo hacer y qué no hacer? Algunos consejos:

  • Los papás deben ser una figura de apego que les permita una base segura para explorar el medio, y de hecho debe promover que el niño explore y experimente.
  • Es muy importante no sobreprotegerle y promover su autonomía ya que el intercambio con el medio que le estimulará y proporcionará aprendizajes.
  • Es importante también confiar en la escuela, saber que está entre expertos profesionales, que saben lo que hacen y están acostumbrados a estar con niños y han visto y tratado con muchos pequeños a lo largo de muchos años. Que conocen y ponen en práctica muchas estrategias (por ejemplo el periodo de adaptación gradual, la familiarización progresiva con el espacio, etc).
  • Es importante darse tiempo para que los profesionales del centro lleguen a ser también una figura de referencia y de apoyo para el pequeño, y durante el tiempo en la escuela serán su base segura para explorar, socializar, descubrir y aprender de todo lo que le rodea.
  • También debemos darnos un tiempo de adaptación a nosotros, los papás, ya que también nos tenemos que adaptar a esta situación de separación. A veces sin querer podemos reforzar que nos eche de menos, porque nos halaga que lo haga, o sentir una punzada de tristeza si notas que ya “no te necesita”. A veces lo pasamos peor que ellos por lo que es importante transmitirles seguridad e ilusión y no transmitirles más miedo a la separación.

¿Cuándo puede llegar a ser un problema?

Homero Chapa, handmade doll
Homero Chapa / stockvault

 
Con aproximadamente una prevalencia del 4% en población general encontramos el trastorno de ansiedad por separación. Este trastorno es cualitativamente diferente a la existencia del habitual y normal llanto del niño cuando se separa de su madre/padre. Para poder diagnosticarlo tenemos que encontrarnos ante una ansiedad excesiva e inapropiada al nivel de desarrollo del niño, ante su separación respecto del hogar o las personas con las que está vinculado. Esta ansiedad extrema se pone de manifiesto por tres o más de los siguientes ocho síntomas durante al menos 4 semanas, y provocan malestar clínicamente significativo e interferencia en áreas importantes de la vida del niño:

  • Malestar excesivo recurrente cuando ocurre o se anticipa una separación respecto del hogar o de las principales figuras con las que tiene un vínculo de apego
  • Preocupación excesiva y persistente por la posible pérdida de las principales figuras de apego que éstas sufran un posible daño
  • Preocupación excesiva y persistente por la posibilidad de que un acontecimiento adverso dé lugar a la separación de una figura de apego importante (ej. Extraviarse o ser secuestrado)
  • Resistencia o negativa persistente a ir a la escuela o a cualquier otro sitio por miedo a la separación
  • Resistencia o miedo persistente o excesivo a estar en casa solo o sin las principales figuras de apego o sin adultos significativos en otros lugares
  • Negativa o resistencia persistente a dormir sin tener cerca una figura de apego importante o a ir a dormir fuera de casa
  • Pesadillas repetidas con temática de separación
  • Quejas repetidas de síntomas físicos (cefaleas, dolores abdominales, náuseas o vómitos) cuando ocurre o se anticipa la separación respecto de figuras importantes de apego.

Si tenemos sospechas de que la ansiedad es excesiva para la edad y el nivel de desarrollo del niño, no dudéis en consultar a un profesional. Si estáis interesados en conocer más sobre los tipos de apego o sobre cómo fomentar su adaptación y autonomía nos vemos en el próximo taller presencial!

Ariadna de la Vega Castelo

 

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fuente imagen de portada: Prakash Hatvalne

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Psicología

Regulación emocional

Bienvenidos a una nueva entrada de la sección de psicología del blog! Aprovechando que es verano y muchos estaréis de vacaciones quiero hablar de algo un poco más lúdico y que también supone una idea para hacer con vuestros peques ya que tenemos más tiempo en vacaciones para hacer actividades en familia.

Seguro que todos sabéis que actualmente está en cartelera la película de animación de los estudios Disney-Pixar titulada INSIDE OUT (la traducción literal sería “Dentro-afuera”, aunque la han traducido al español como “Del revés”), sin duda la película infantil de del verano.

Que conste que no me llevo ninguna comisión por hacerle publicidad a la factoría Pixar, pero esta película me parece (además de divertida y entrañable) muy interesante para introducir de manera lúdica psicoducación sobre emociones a nuestros hijos.

En mi práctica clínica privada una técnica que utilizo habitualmente es la psicoeducación sobre emociones y regulación emocional. Se trata de una técnica que todos deberíamos saber, y precisamente por eso se utiliza a menudo en gran diversidad de problemáticas; en personas con ansiedad, estado de ánimo bajo, problemas de control de la ira, etc. Pero que también está destinada a “población general” (es decir “población no clínica”, gente sin ningún problema psicológico). Y ¿por qué es tan adecuada para cualquier? porque es de gran utilidad para funcionar en nuestra vida, a modo de prevención y promoción de salud y para incrementar la llamada inteligencia emocional. Esta inteligencia no tiene nada que ver con el nivel académico ya que en mi práctica privada me he encontrado personas muy cualificadas, con puestos en la universidad, estudios superiores y doctorados en ciencias, pero que sin embargo presentaban muchos mitos y falsas creencias sobre las emociones, con dificultades para detectarlas o interpretarlas. Esto es normal teniendo en cuenta que no podemos saber lo que nadie nos ha enseñado, y sólo ahora más recientemente comienza el interés por trabajar con emociones, ya con los más pequeños desde la escuela, a través de diferentes actividades y para ello son de gran utilidad implantar talleres de emociones.

Hoy concretamente me gustaría aclarar 10 mitos muy frecuentes sobre las emociones, los cuales dificultan mucho el proceso de regulación emocional.

MITO 1: EXISTE UNA MANERA CORRECTA DE SENTIRSE EN CADA OCASIÓN

Esto es falso, las emociones no son correctas ni incorrectas, son las que son y no hay que juzgarlas. Lo que se juzga es la conducta (por ejemplo lo que se comentó en la entrada anterior de la conducta agresiva) pero no se juzga la emoción (ej. Estar enfadado). Tengo derecho a sentir cualquier tipo de emoción ya que las emociones no son más que avisos adaptativos de que algo puede no estar funcionando bien (por ejemplo nos dicen cosas como; “ojo, tal vez están dificultando o frustrando la consecución de mis metas u objetivos, algo no ha salido como esperaba”, etc.).

MITO 2: DEJAR QUE LOS DEMÁS SEPAN QUE ME SIENTO MAL ES DE DÉBILES

Esto tampoco es cierto. Las emociones son un vehículo de comunicación no verbal, permiten predecir las conductas probables de la otra persona, y son un estímulo discriminativo de las respuestas apropiadas y no apropiadas ante esa persona que se siente de ese modo (ej. Si percibo que está triste, puedo ajustar mi conducta para que sea apropiada y tratar de ofrecerle mi ayuda, apoyo y consuelo, si por el contrario percibo que está enfadado intuyo que no sería el momento o la situación adecuada para hacerle una petición u hablar de una propuesta, y será mejor esperar a un momento más propicio). Las personas que no son capaces de captar el estado emocional del otro y actuar en consecuencia, no son tan hábiles socialmente y pueden llevar a conflictos interpersonales. (Ej. En la película el padre no es capaz de ver que su hija está triste por el cambio de ciudad y sólo ve que está rebelde, irritable y contestona. Es un síntoma muy habitual que la depresión en niños se muestre con irritabilidad en vez de con tristeza). Cuando la protagonista les dice finalmente a sus padres cómo se siente es cuando realmente pueden ayudarla.

MITO 3: LOS SENTIMIENTOS NEGATIVOS SON MALOS Y DESTRUCTIVOS

Esto es un error. Ninguna emoción es mala. Todas las emociones cumplen su función. Al final de la película, la emoción de alegría, se da cuenta que la emoción de tristeza es útil, ya que es la única que consigue evitar que la protagonista no se fugue de casa. En realidad cada emoción tiene su utilidad. Cada una nos da un mensaje adaptativo para la supervivencia. Si las emociones han sobrevivido a la selección natural y a toda la filogenia de la especie, y además están también presentes en los animales es porque son útiles. La tristeza nos dice “ojo, has sufrido una pérdida, tal vez debas para y elaborar el duelo. El miedo nos dice “ojo puede estar en peligro tu integridad física o psicológica o la de un ser querido”, etc.

Max Inside OutDisney/Pixar
 

MITO 4: SER EMOTIVO SIGNIFICA PERDER EL CONTROL

Es bueno tener emociones y mostrarlas. Lo contrario sería una alexetimia (incapacidad para sentir emociones) o embotamiento emocional, lo cual se considera un síntoma en la clínica ante el cual hay que intervenir, ocurre a menudo en el estrés postraumático. Ser emotivo tiene su utilidad como vehículo de comunicación no verbal. Si bien no hay que confundir emoción (ej. Enfado) con acción (perder el control realizando una conducta agresiva).

MITO 5: PODEMOS EXPERIMENTAR EMOCIONES SIN RAZÓN ALGUNA

Lo cierto es que a veces censuramos tanto algunas emociones, nos preocupamos tanto en suprimirlas, reprimirlas o evitarlas, que nos vuelven como un boomeran en el momento más inesperado y es por ello que creemos que están viniendo sin razón alguna.

Como podéis ver en el video de un fragmento de la película Harry Potter, las emociones son como una carta o mensaje de aviso que nos llega, si las ignoramos de una lechuza/mensajero pasan a tres y luego a tres mil. El tío de Harry Potter cree que puede librarse de los mensajes, los quema, los rompe, pone trampillas en el buzón, espanta a las lechuzas… pero nada da resultado, cada vez vienen más y con más fuerza. No sirve mudarse de casa ni se está a salvo los domingos que no hay correo, porque las emociones no saben de días libres. Por eso es importante no suprimirlas ni ignorarlas. Normalmente las personas que quieren suprimir una emoción es porque tienen uno de los mitos que hemos comentado antes (las emociones son malas). Pero las emociones sólo tratan de trasmitirte un mensaje adaptativo para tu supervivencia, y si no las escuchas se ponen más y más nerviosas e insistentes, como las lechuzas del video, y acaban inundándonos y desbordándonos, muchas veces cuando creemos estar más tranquilos. Es entonces cuando creemos que no tienen razón alguna de ser, pero si nos paramos a escucharlas y sabemos descifrar lo que transmite universalmente cada una, podremos detectar e identificar porqué las estamos teniendo.

MITO 6: ALGUNAS EMOCIONES SON REALMENTE ESTÚPIDAS

Ninguna emoción es estúpida ni ridícula ni mala. Todas son necesarias y cumplen una función. La protagonista de la película INSIDE OUT, cuando se pone a llorar en su primer día de clase en el cole nuevo, piensa que es una emoción estúpida y que está haciendo el ridículo, y por tanto la suprime en vez de escuchar lo que esa emoción le tiene que decir. Y el reprimirla le causa grandes problemas que sólo se solucionaran al final de la película cuando es por fin capaz de llorar y hablar con sus padres sobre lo que le pasa.

MITO 7: TODAS LAS EMOCIONES NEGATIVAS SON EL RESULTADO DE UNA MALA ACTITUD

Las emociones transmiten mensajes para intentar ayudarnos. Es verdad que no son infalibles, que a veces hay falsas alarmas y falsos positivos (me asusto ante un estímulo que en realidad no supone una amenaza real a mi integridad como en el caso de los miedos irracionales y las fobias), pero es porque las emociones son un sistema conservador que prefieren avisarte de más que de menos, porque eso ha tenido más ventajas a nivel evolutivo (si te aviso de que viene un león y era el viento entre las hierbas es menos malo que si tengo un falso negativo y me creo que es sólo el viento cuando realmente sí que hay un león).

MITO 8: SI LOS DEMÁS NO APRUEBAN MIS SENTIMIENTOS NO DEBERÍA SENTIRME COMO ME SIENTO

Como se ha comentado en el ejemplo de la protagonista de la película de Pixar, ella piensa que se van a reír de ella sus compañeros si la ven llorar (y si lo hacen es porque les falta precisamente empatía y educación emocional y posiblemente tengan también algunos mitos sobre las emociones). Como piensa que no van a aprobar su emoción y que la van a juzgar, se siente aún peor. Es lo que se llama una emoción secundaria. Es una emoción que surge por juzgar una emoción primaria (sentir vergüenza por estar triste). Como ya se ha dicho las emociones no se juzgan, lo que se juzgan son las conductas. Tengo derecho a tener cualquier emoción (aunque evidentemente no cualquier comportamiento es permisible).

MITO 9: LOS DEMÁS SON LOS MEJORES JUECES DE CÓMO ME SIENTO

Nadie tiene que ser un juez de cómo te sientes (ni tú mismo) porque las emociones no se juzgan. Son avisos que nos proporcionan información sobre nuestras necesidades y sobre la situación que estamos viviendo para prepararnos para la acción (si estoy triste buscar ayuda o pararme a elaborar el duelo; si tengo miedo huir o defenderme, si me enfado me impelen a restaurar el orden y la injusticia, etc.)

MITO 10: LAS EMOCIONES DOLOROSAS NO SON TAN IMPORTANTES Y DEBERÍAN SER IGNORADAS

Bueno ya sabemos lo que ocurre cuando ignoramos una emoción. Como las lechuzas de la película Harry Potter vuelven con más fuerza hasta desbordarnos. Y eso sólo nos trae más problemas. Ningún mensaje emocional debe ser ignorado. Todas tienen algo que decirnos. Debemos escucharlas y luego valorar si es una falsa alarma o un mensaje adaptativo. Las emociones no se ignoran. Las emociones se regulan.

Ariadna de la Vega Castelo

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Psicología

El Trastorno Negativista Desafiante

En la entrada anterior del blog hablamos de la emoción de enfado, de las conductas agresivas y las pataletas. Esto es normal en todos los niños. Sin embargo hay veces que los psicólogos hablamos de “trastornos de conducta” cuando ya hay un problema.

¿Pero qué es un trastorno? ¿Todas las diferencias son trastornos?
Pues bien, evidentemente no todo lo diferente implica un trastorno:

  • Existen diferencias individuales.
  • No todas las diferencias implican problemas.
  • No todos los problemas son un trastorno.
  • Muchos problemas son debidos a la no adquisición de hábitos y habilidades, y a malos aprendizajes.
  • Y por supuesto NO hace falta esperar a tener un trastorno para intervenir. De hecho la palabra “trastorno” viene adoptada del modelo médico, y es una manera de dicotomizar en dos categorías (“trastorno” y “no trastorno/normalidad”) algo que en realidad es un continuo dimensional. El pronóstico es mucho mejor cuanto más temprana es la intervención.

¿Cómo saber cuándo un niño tiene pataletas que entran dentro de la normalidad y cuando se trata de un problema?
Los psicólogos hablamos del llamado “Trastorno Negativista Desafiante” (TND) cuando se cumplen una serie de criterios diagnósticos recogidos en el DSM-IV-TR (Manual Diagnóstico y Estadísticos de los Trastornos Mentales en su versión cuarta revisada). Este manual ha sido elaborado por la APA (Asociación Americana de Psiquiatría). En realidad el manual acaba de sacar su versión quinta este año en 2015 pero esta última versión ha obtenido muchas críticas de una gran parte de la comunidad científica al haber bajado mucho los umbrales diagnósticos y aumentado el número de trastornos, y por tanto voy a optar por comentar los criterios de la versión cuarta revisada, que es la versión justo anterior.

¿Qué es el Trastorno Negativista Desafiante?
Los criterios para poder hablar de un “Trastorno negativista desafiante” tenemos que estar ante un “patrón repetitivo y persistente” (es decir, no se trata de algo puntual, si no frecuente) “de comportamiento negativista, hostil y desafiantes” ¿Y en qué consiste este tipo de comportamientos? Pues debe incluir 4 o más de los siguientes criterios durante al menos 6 meses (implica una cierta duración):

  • A menudo se encoleriza e incurre en pataletas
  • A menudo discute con adultos
  • Desafía activamente a los adultos, rehúsa cumplir sus demandas
  • A menudo molesta deliberadamente a otras personas
  • A menudo acusa a otros de sus errores y mal comportamiento
  • A menudo es susceptible o fácilmente molestado por otros
  • A menudo es colérico y resentido
  • A menudo es rencoroso y vengativo

Por último los síntomas deben provocan deterioro significativo en el área social académica o familiar.
la frustración Fuente imagen: Rincón de la psicología

 
 

¿Qué características tiene el TND?

  • ¿Es frecuente? En concreto la prevalencia (frecuencia de casos) en población general (no clínica) se estima entre un 2-16%, además la prevalencia es mayor en varones (antes de la pubertad, pero se igualan después). Es uno de los más frecuentemente diagnosticados en los centros de salud mental de niños tanto en régimen ambulatorio como en hospitalización.
  • ¿De qué hay que diferenciarlo? El diagnóstico diferencial se realiza principalmente como ya se ha dicho, de las pataletas normales; en preescolares (y también en adolescentes) son muy frecuentes comportamientos negativistas transitorios por lo que es preciso ser cautas al establecer el diagnóstico.
  • ¿Cómo suele comenzar y desarrollarse? El inicio es gradual y los síntomas tienden a incrementarse con la edad (pudiendo derivar en trastornos de conducta más graves como el disocial), si no se trata tiende a cronificarse y agravarse. Además el inicio es temprano (normalmente suele sobrevenir antes de los 8 años y no más tarde de la adolescencia).
  • ¿Con qué correlaciona? ¿se asocia a otros problemas y trastornos? Como ya se trató en la segunda entrada del blog, se relaciona con unos malos estilos educativos, concretamente con pautas educativas duras (estilo autoritario), incoherentes, permisivas (estilo permisivo) o negligentes. Esto significa que con nuestro tipo de estilo educativo podemos prevenir o bien consolidar el trastorno. Ya que un estilo educativo inadecuado es un factor de riesgo para desarrollar el TND.

¿Qué podemos hacer para prevenir la aparición del TND y de los trastornos de conducta?

  • Trabajar el autocontrol y la regulación emocional (psicoeducación y gestión de emociones como comentamos en el post pasado).
  • Incrementar la tolerancia a la frustración.
  • Fomentar la capacidad para saber posponer el deseo (demora de la gratificación), pensar en las consecuencias a largo plazo y no sólo en el refuerzo a corto plazo.
  • Poner límites: Adquisición de normas y valores.
  • Detectar factores de riesgo, promover factores de protección.
  • Mejorar la comunicación y el clima familiar.

¿Cómo entrenar la tolerancia a la frustración?
La frustración es un sentimiento normal cuando algo o alguien nos impide la consecución de nuestros objetivos o deseos. Sin embargo en la vida esto va a ocurrir frecuentemente porque no siempre uno va a obtener lo que quiere y cuando lo quiere. Por tanto es mejor estar entrenado para sobrellevar lo mejor posible esa frustración que a todos nos alcanza en algún momento. Para ello algunas pautas son:

  • No acceder a demandas irracionales del niño
  • No atender ni ceder a peticiones precedidas de rabietas, pataletas y muestras de ira (reforzamos esa conducta como útil para conseguir el fin, la instrumentalizamos).
  • Enseñar al niño a respetar a los demás, sus opiniones, sus turnos de palabra, sus objetos personales/propiedades.
  • Aprender a compartir con los demás.
  • Predicar con el ejemplo. Ser un buen modelo.
  • No darle inmediatamente lo que pida: dejar pasar un tiempo entre la petición y la concesión (practicar la paciencia y la demora de la gratificación).
  • Enseñarle que conseguir cosas supone esforzarse (plantear situaciones a superar para obtener lo que quiere para que lo valore).
  • Permitir que se equivoque, es normal equivocarse, no dar la solución a todo lo que ocurra.

Ariadna de la Vega Castelo

 
 
*Imagen en la cabecera: freeimages.com by Gualter Barros

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Psicología

El enfado y la agresividad

¡Bienvenidos a la tercera entrada de la sección de Psicología!
Hoy vamos a hablar de una de las emociones básicas: el enfado o la ira. Es una emoción que puede ser muy habitual en los más pequeños sobre todo con las temibles 'pataletas'.

¿Es mala la ira o el enfado?

  • A menudo se tienen ciertas creencias erróneas o mitos sobre las emociones y por tanto lo primero que se aclara al hacer psicoeducación emocional es que ninguna emoción es buena o mala de por sí, todas nos proporcionan información relevante para la supervivencia, nos informan sobre nuestras necesidades y sobre la situación que estamos viviendo.
  • Por tanto las emociones son adaptativas, si han sobrevivido durante toda la historia de la filogenia de la especie y también están presentes en los animales es porque son de utilidad.
  • Son un vehículo de comunicación no verbal, permiten predecir las conductas probables del otro, nos informan del estado del otro y son un estímulo discriminativo de las respuestas apropiadas y no apropiadas a esa situación), por ejemplo si veo a mi jefe de mal humor sé que no será el mejor momento para pedirle un aumento.
  • Facilitan la experiencia afectiva (a la pregunta de si lloramos porque estamos tristes o estamos tristes porque lloramos algunos autores como James-Lange apuntan a lo segundo y que ‘llorar hará que nos sintamos más tristes’).
  • Cumplen una función de preparación para la acción: facilita la movilización de recursos fisiológicos y psicológicos para potenciar una respuesta (ej. En el miedo esa respuesta será de huida o defensiva).
  • Lo que hace buena o mala una emoción no es la emoción en sí (las emociones no son malas) lo que las puede llegar a hacer des-adaptativas son ciertos parámetros como su INTENSIDAD o DURACIÓN. Si la intensidad es excesiva la emoción deja de ser adaptativa y de facilitar la acción y por tanto deja de ayudar a la solución del problema.

¿Qué nos hace enfadarnos a las personas?
Piensa en la última vez que te has enfadado, seguramente estabas en alguna situación de la siguiente lista de los desencadenantes más frecuentes:

  • Que las cosas no salgan como habíamos previsto
  • Que nos interrumpan (pospongan o deniegan) una actividad importante o placentera, nos obstaculicen una meta (frustración)
  • No obtener lo que se desea (como las demás personas)
  • Experimentar dolor físico
  • Experimentar dolor emocional
  • Ser amenazado con dolor físico o emocional por algo o alguien
  • Perder poder, perder estatus
  • Perder respeto, ser insultado

Por tanto la ira es una señal de aviso que te dice 'ojo, parece que estás en una de estas situaciones' y te prepara para la acción (ej. restaurar tu poder perdido, defenderte, etc.).

¿Qué es el triple sistema de respuesta?, es un término que utilizamos los psicólogos para hablar de los correlatos de una emoción a nivel cognitivo (lo que pienso), fisiológico (lo que siento) y conductual (lo que hago), ya que una emoción no es algo tangible.
enfado-sus-pequenos-pasos Imagen: Designed by Freepik

A nivel cognitivo el enfado se relaciona con:

  • Tener la expectativa de que sucederá algo doloroso
  • Pensar que nos han tratado injustamente
  • Creer que las cosas deberían ser diferentes
  • Pensar de manera rígida 'yo estoy en lo cierto, los demás no'
  • Juzgar que la situación es injusta o que se está cometiendo un error.
  • Pensar reiteradamente en el suceso que disparó la ira en primera instancia
  • Sentirnos incoherentes

A nivel fisiológico la emoción de enfado se refleja en:

  • Sentir rigidez en el cuerpo, tener los músculos rígidos
  • Sentir tensión nerviosa, ansiedad o incomodidad
  • Cara roja, ceño fruncido, la boca apretada
  • Llorar; ser incapaces de parar de llorar
  • Sentirse fuera de control, sentirse extremadamente emocional
  • Sentir como si fuéramos a explotar
  • Querer golpear, darse contra la pared arrojar un objeto o estallar

A nivel conductual (conducta) la emoción de enfado tiene los siguientes correlatos:

  • Atacar verbalmente a la causa de la ira: criticar
  • Atacar físicamente a la causa de la ira (agredir)
  • Proferir palabrotas malsonantes u obscenidades, levantar la voz, gritar
  • Quejarse, poner verde a alguien, hablar sin parar de lo mal que marcha algo
  • Apretar los puños, hacer gestos agresivos o amenazadores
  • Golpear objetos, romper cosas
  • Caminar pesadamente o pisar fuerte; cerrar las puertas de golpe
  • Abandonar repentinamente una reunión, evitar el contacto con los demás, aislarse
  • Se limita la atención: se atiende sólo a la situación que nos enfada, o se recuerda otras situaciones que nos han enfadado en el pasado o se imaginan situaciones futuras que nos llenarán de ira otra vez.

¿Qué es la agresividad? ¿es lo mismo que el enfado? La agresividad en el triple sistema de respuesta sería el nivel conductual, ¡pero no siempre que nos enfademos tenemos porqué ser agresivos!

  • La agresividad es la conducta que se produce ante un estado emocional que implica sentimientos de enfado, ira y odio y deseos de dañar a otra persona animal u objeto.
  • La emoción de enfado es permisible, lo que no es permisible es la conducta agresiva.
  • La agresión es cualquier forma de conducta que pretende herir física o psicológicamente a alguien.
  • Ejemplos: empujones, golpes, arañazos, pellizcos, patadas, insultos, burlas, amenazas, etc.
  • Todos en algún momento sentimos ira, lo que nos diferencia es el modo de canalizar la emoción.

Los tipos de agresividad:

  • Directa
    • acto físico (patadas, empujones, manotazos)
    • acto verbal (insultos, palabrotas, gritos)
  • Indirecta: el niño arremete contra los objetos de la persona, gesticulaciones, expresiones de frustración…

El enfado y la agresividad¿Qué favorece la conducta agresiva? Como ya se ha dicho aunque uno se enfade no tiene porqué responder agresivamente. Hay ciertos factores de riesgo que aumentan la probabilidad de comportarse agresivamente:

  • A menudo la sociedad aplaude la dureza emocional y no da cabida a las expresiones de afecto, y que premia el hedonismo y la búsqueda de sensaciones
  • El ambiente: la imitación de modelos: la TV, internet y videojuegos tienen contenidos violentos que transmiten valores de carácter violento. La imitación de estos modelos pueden darse también dentro de la familia y no sólo a nivel de los medios de comunicación, por tanto es importante que no vean que esa es nuestra forma de resolver conflictos.
  • Disposiciones o tendencias personales (impulsividad, baja tolerancia a la frustración), hay niños con temperamentos más difíciles que otros.

¿Para qué sirve enfadarse? Como ya hemos visto todas las emociones tienen su utilidad y nos transmiten información y nos preparan para la acción, además en concreto el enfado serviría:

  • Para intimidar y así evitar el enfrentamiento (la lucha supone un derroche de energía) con la conducta agresiva pongo fin al enfrentamiento mediante la sumisión del otro.
  • Para luchar por lo que se quiere, prepara para la acción.
  • Para definir la personalidad, la terquedad sirve para autoafirmarse y desarrollarse como un ser autónomo e independiente.
  • Porque nos resulta útil como estrategia: lo que comienza como una respuesta emocional innata puede llegar mantenerse por condicionamiento operante, (es decir mi conducta opera en el medio y cumple una función); por ejemplo si los padres ceden ante los llantos (chantaje) el niño aprende que la pataleta es una estrategia útil para conseguir lo que quiere (pataleta instrumental, es decir utilizada como instrumento para obtener un fin).

Con esto no queremos decir que los padres sean los CULPABLES de las pataletas, estamos diciendo que en función de cómo respondamos a ellas podemos sin querer incrementarlas (aunque esa no fuera nuestra intención), o bien extinguirlas, lo cual es un mensaje muy positivo que lejos de buscar culpables indica que hay cosas que podemos hacer.

¿Cómo actuar ante el enfado de nuestro hijo?

  • Hágale notar que percibe su enfado y no niegue su emoción ni la ridiculice/menosprecie.
  • Ayúdele a identificarla si fuera necesario.
  • Explíquele a los niños que es normal enfadarse pero no es aceptable herir o hacer daño a otra persona (agresividad).
  • Ayúdele a calmarse, a autocontrolarse y canalizar la ira (sin recurrir a la agresividad)
  • Ayúdele a expresar sus sentimientos de manera adaptativa.
  • Ayúdeles a pensar por qué están enfadados (detectar situaciones desencadenantes, explicar la emoción y su función).
  • Empatía. Si la pelea es entre dos ayude a que cada niño piense cómo se está sintiendo el otro.
  • Explíquele a los niños cómo se siente usted con la situación.
  • Ayude a los niños a escoger la mejor solución para la situación.
  • Elogie a los niños cuando resuelven el conflicto sin usar la violencia/agresividad
  • Evite que consiga sus objetivos mediante las rabietas (para NO instrumentalizarlas).
  • Aprender a distinguir sus deseos de sus necesidades.

Ariadna de la Vega Castelo