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Guía para el desarrollo infantil

En 1956, la Asamblea General de Naciones Unidas recomendó que se instituyera en todos los países un Día Universal de la Infancia, que se consagraría a la fraternidad y a la comprensión entre los niños y las niñas del mundo entero y se destinaría a actividades para promover el bienestar de los niños del mundo. El 20 de noviembre se conmemoró la fecha en que la Asamblea General aprobó la Declaración sobre los Derechos del Niño en 1959 y la Convención sobre los Derechos del Niño en 1989. Por ello, el 20 de noviembre ha pasado a ser el

Día Universal de los Niños y las Niñas

Aprovechamos este momento para compartir con vosotros esta Guía para el desarrollo infantil, editada por la Federación Estatal de Asociaciones de Profesionales de Atención Temprana GAT, porque creemos que conocer es el primer paso para comprender. Esperamos que sea de vuestro interés y utilidad.

Guía para el desarrollo infantil
desde el nacimiento hasta los 6 años

Descargar (PDF, 4.12MB)

Fuentes: Artículo Día Universal de la Infancia de www.enredate.org

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Pedagogía

Importancia de la Inteligencia emocional

¿Qué es la inteligencia emocional?

Hoy en día, existen multitud de definiciones de Inteligencia Emocional en la red y cada vez, aparecen más estudiosos del tema que siguen aportando tantos matices a las descripciones anteriores que, en ocasiones, es difícil entenderlas.

Por esta razón, voy a simplificarlo a su mínima expresión. En una sola frase, sería “la capacidad de identificar y gestionar nuestras emociones”.

Tradicionalmente, la enseñanza se ha ocupado del ámbito cognitivo. En la actualidad, se preocupa por el desarrollo integral de la persona, incorporando el aspecto emocional.

Dentro de las competencias que favorecen el desarrollo de la inteligencia emocional, podemos nombrar como principales: el autoconocimiento, el autocontrol, la automotivación, la empatía y la comunicación.

El autoconocimiento es la facultad de conocerse a uno mismo, teniendo en cuenta nuestras posibilidades y limitaciones; y nuestras diferencias y similitudes con los demás. Dominar esta competencia nos ayuda a definir la imagen que tenemos de nosotros mismos de un modo más realista.

En el terreno emocional, el autoconocimiento implica reconocer nuestros sentimientos, ser conscientes de cómo afecta a nuestro estado de ánimo y, en consecuencia, en nuestra conducta.

El autocontrol es la habilidad de dominar nuestras emociones, comportamientos y deseos, no con el fin de reprimirlos, sino con el propósito de actuar de un modo consciente en la elección de nuestra respuesta. Se desarrolla a partir de los 6 años, pero podemos ir sentando las bases en edades más tempranas.

Inteligencia emocional La automotivación es la pericia de darse razones de peso a uno mismo para realizar una acción sin que nadie más lo estimule para realizarla. En la etapa de 0 a 3 años, niños y niñas sienten mucha curiosidad por el mundo que les rodea, sus ganas de aprender y experimentar son suficientes para emprender acciones. A partir de los 7 años, es aconsejable fomentar su autoconfianza, recompensar sus esfuerzos, alimentar sus intereses y darle oportunidades para que disfrute del éxito si vemos que les falta motivación.

La empatía es la capacidad de ponerse en el lugar del otro. Constituye una herramienta muy valiosa para establecer relaciones sociales sanas y satisfactorias porque permite salir del egocentrismo (una de las característica que presentan niñas y niños de la etapa infantil), lo que facilita el proceso de socialización.

Al actuar teniendo en cuenta a los demás, entendemos mejor cómo se sienten y nos da la posibilidad de regular nuestras interacciones. De este modo, haremos sentirles cómodos en nuestra compañía, seremos aceptados en nuestro grupo y aumentará nuestra autoestima.

La comunicación es un proceso a través del cual se emite y se recibe información. Además, contiene un valor social, pues a través de ella, intercambiamos opiniones y sentimientos con otras personas.

Si cultivamos la inteligencia emocional, entenderemos mejor el comportamiento de las personas de nuestro entorno y aprenderemos cómo debemos dirigirnos a ellas.

Importancia de la Inteligencia emocional

Las emociones son las reacciones que manifestamos ante una persona, lugar, situación, etc. Son utilizadas para encontrar nuestro hueco en el medio que nos rodea, por ello, nos acercamos o alejamos de una persona, lugar, idea… dependiendo de lo que nos haga sentir.

Gestionar nuestras emociones nos permite controlar nuestras acciones. Gracias al desarrollo emocional, el niño y la niña construyen su identidad, autoestima, seguridad y confianza.

Por esta razón, favorecer el crecimiento de la inteligencia emocional les ayudará a enfrentarse del modo más adecuado a las dificultades que encontrarán a lo largo de su vida. Además, constituye un medio eficaz para prevenir situaciones de estrés, agresividad o, incluso, depresión.

Existen estudios científicos que avalan la idea de que la inteligencia emocional no sólo influye en las conductas de comportamiento, también afecta al rendimiento académico: Chen, Ruben y Li (1995); y Haynes, Norris y Kashy (1996), por citar algunos.

En el año 2001, Natalio Extremera y Pablo Fernández-Berrocal llevaron a cabo un estudio en dos institutos de Málaga. Llegaron a la conclusión de que los alumnos y alumnas que poseían la capacidad de conocerse a sí mismo y actuar en consecuencia, gozaban de un equilibrio psicológico que realmente incide sobre el rendimiento académico tal como demostraron estudios anteriores.

Es decir, una persona con desajustes emocionales, escasas habilidades o problemas de aprendizaje, es más propensa a sufrir estrés, frustración o ira. Por lo tanto, desarrollar su inteligencia emocional puede ayudarles a vencer estas dificultades.


Aquí pueden leer el artículo completo La Inteligencia Emocional y su aplicación en el aula de infantil publicado por el equipo de Habilidades Educativas.

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Pedagogía

Les meilleurs cadeaux de Noël

Découvrir l'art et les plaisirs du bonheur à portée de main

Les fêtes de Noël constituent un moment particulier et occupent généralement une place centrale et singulière pendant les premières années de vie de l'enfant. La tendance à la consommation frénétique, malheureusement de plus en plus à l'ordre du jour pendant cette période de l'année, ne devrait cependant pas nous faire oublier le grand potentiel éducatif et les grandes valeurs humaines propres de ce moment de l'année. Ainsi, il est important de se rappeler que les meilleurs cadeaux de Noël que l'on peut faire à nos enfants sont et seront toujours gratuits et inégalables. Nous vous proposons par conséquent dans cet article d'en découvrir certains.

Le réveil de l'imagination

Noël constitue sans aucun doute un moment idéal pour rêver et permettre chez l'enfant le développement de la créativité et de l'imagination. La transmission de l'imaginaire de Noël peut se réaliser grâce à des lectures de légendes ou d'histoires de Noël, à la fabrication de décorations pour la maison, à la rédaction de lettres au Père Noël ou à la réalisation par les enfants de desseins et d'illustrations de paysages, de personnages et d'éléments propres à cette période. Il est également possible de leur apprendre à faire des vœux, de les laisser admirer les étoiles ou la neige, et de les encourager à rêver, à inventer et à imaginer...

La transmission de la joie

La transmisión de la ilusión
Le fait de pouvoir profiter de la joie pure, innocente et agréable typique des fêtes de Noël devrait constituer le plus grand des cadeaux fait à nos enfants pendant cette période de l'année. Ce bonheur chaleureux peut ainsi se transmettre grâce à la participation de l'enfant à la décoration de la maison ou du sapin, grâce à la lecture d'histoires de Noël typiques, au fait de chanter des chansons de Noël ou encore d'adjmirer les décorations de Noël à travers la ville... La transmission du bonheur et de la joie pendant les fêtes de Noël se doit avant tout à una attitude entousiaste, gaie et vive de la part des parents et des éducateurs, pour que les plus petits puissent à leur tour sentir cette tendresse et cette joie. Faire preuve de volonté pour éviter les tensions et les conflits familiaux pendant cette période de l'année constitue d'autre part un précieux cadeau que l'enfant valorisera plus que n'importe quel autre.

La transmission des valeurs de Noël

Le partage, la solidarité et la générosité, l'amour, la tendresse et la pardon sont des valeurs caractéristiques de la période de Noël, dont la transmission constituera pour nos enfants un cadeau de grande valeur qui participera activement à la construction progressive de sa personnalité et de son futur système de valeurs et d'attitudes interpersonnelles. Pendant Noël, la transmission des valeurs au sein de la famille peut être facilitée par la lecture de contes de Noël, ou par des actions et des démonstrations d'amour et de solidarité.

Le don de vêtements et de jouets

Noël est le moment idéal pour transmettre à notre enfant la valeur du partage et de la générosité. Pour cette raison, un joli cadeau à lui faire consistera à développer son empathie et sa sensibilité, en l'encourageant à choisir des vêtements ou des jouets qu'il n'utilise plus pour en faire ensuite le don à une association. Cette iniciative devra s'accompagner d'explications faites à l'enfant qui lui permettront de comprendre l'importance de la solidarité et de l'entraide.

Les moments partagés

Le mois de décembre peut constituer un moment idéal pour se décider à offrir à nos enfants un présent incommensurable: des moments partagés d'une plus grande qualité et fréquence. Dédier plus de moments à jouer avec eux, faire plus attention à leurs paroles et à leurs attitudes, démontrer plus de pacience et d'indulgence face à leurs erreurs et leur offrir plus de câlins et de sourires constitueront des cadeaux clés pour leur développement et leur bien être.

La développement de l'estime de soi et de la confiance en soi

La développement de l'estime de soi
Les vacances de Noël sont un très bon moment pour souligner tous les objectifs que notre enfant a pu atteindre au cours de l'année qui s'achève, en reconnaissant ainsi de manière orale ses efforts et le développement progressif de son autonomie, et en le félicitant directement de ceux-ci. Le développement de l'estime de soi chez l'enfant constitue la base du développement sain et positif de sa personnalité.

Les cadeaux matériels: comment y avoir recours sans excès

Pour le choix de cadeaux matériels, on recommande...

  • Considérer les besoins et les caractéristiques propres de l'enfant (ainsi que ses goûts et ses attentes) pour choisir un cadeau qui lui corresponde et qu'il utilisera avec plaisir
  • Fixer une limite de 3 cadeaux par enfant, parmi lesquels il peut être intéressant d'inclure un cadeau qu'il désire réellement, un cadeau dont il a vraiment besoin, et finalement un cadeau qu'il puisse partager, pour développer sa socialisation.
  • Choisir des jouets adaptés à l'âge de l'enfant et qui ne soient pas sexistes
  • Choisir de préférence des jouets que l'enfant pourra utiliser à court et long terme avec plaisir, c'est à dire des jouets dont il ne se lassera pas facilement
  • Privilégier les jouets permettant de développer l'intellect de l'enfant, ainsi que son imagination, sa créativité ou son intelligence émotionnelle.
  • Choisir des cadeaux permettant la transmission de valeurs telles que le respect, l'interculturalité, la coopération...

Quelques ressources pour les parents

Fanny Auriau

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Pedagogía

Los mejores regalos navideños

Descubriendo el fácil arte de la felicidad impalpable

Las navidades constituyen unas festividades particulares que suelen ocupar un lugar central y singular en los primeros años de vida del niño. La tendencia hacia un consumismo frenético, desafortunadamente cada vez más propia de este período, no debería sin embargo hacernos olvidarnos del importante potencial educativo y del incomparable valor humano característicos de este momento del año. Así, conviene recordar que los mejores regalos navideños hechos a nuestros hijos son y siempre serán gratuitos e inigualables. En este artículo se presentarán algunos ejemplos de aquéllos.

El despertar de la imaginación

Las navidades constituyen sin duda un momento idóneo para soñar y propiciar el desarrollo de la creatividad y de la imaginación en los niños. La transmisión del imaginario navideño puede plasmarse en la lectura o narraciones de leyendas y cuentos navideños, en la fabricación de decoraciones y adornos para la casa, en la redacción de cartas a Papá Noel o en la realización por los niños de dibujos e ilustraciones de paísajes, personajes y elementos típicos de este período. Se puede por otra parte enseñarles a pedir deseos, dejarles admirar las estrellas o la nieve, y animarles a soñar, inventar e imaginar...

La transmisión de la ilusión

La transmisión de la ilusión
El hecho de poder disfrutar de la ilusión pura, inocente y placentera propia de las navidades debería constituir el mayor regalo hecho a los niños en este período del año. Aquella ilusión cálida puede así transmitirse mediante la participación del niño en la decoración de la casa o del árbol de navidad, en la lectura de historias típicas de este período, en el canto de villancicos navideños, en la observación de los adornos navideños por la ciudad...

La transmisión de la ilusión navideña debe ante todo ser permitida por una actitud entusiasta, alegre y viva por parte de los padres y educadores, para contagiar felicidad, amor y alegría a los más pequeños. Demostrar voluntad y esfuerzos para evitar las tensiones y los conflictos familiares durante este período constituye un regalo preciado que el niño valorará más que cualquier otro.

La transmisión de los valores navideños

El compartir familiar, la solidaridad y generosidad, el amor, el cariño y el perdón son valores característicos del período navideño cuya transmisión constituirá para nuestros hijos un regalo de gran valor humano que participará activamente en la construcción progresiva de su personalidad y de su futuro sistema de valores y de actitudes interpersonales. Durante las navidades, la transmisión de valores en la familia puede ser facilitada por la lectura de cuentos navideños o por acciones y demostraciones de amor y solidaridad intrafamiliares.

Las donaciones de ropa y de juguetes usados

El período navideño constituye un momento idóneo para transmitir a nuestro hijo el valor del compartir y de la generosidad. Por aquella razón, un bonito regalo para hacerle durante las navidades consistirá en la potenciación de su empatía y de su sensibilidad, incentivándole a escoger juguetes o ropa que ya no utiliza para realizar a continuación una donación a alguna entidad o asociación solidaria. Esta iniciativa deberá ser acompañada de explicaciones dadas al niño que le permitan entender la importancia de la solidaridad y de la cooperación.

Los momentos compartidos

compartiendo en familia
El mes de diciembre puede constituir un momento idóneo para decidir ofrecer a nuestros hijos un regalo inconmensurable: unos momentos compartidos de mayor calidad y frecuencia. Dedicar mayores momentos a jugar con ellos, prestar más atención a sus palabras y a sus actitudes, demostrar más paciencia e indulgencia frente a sus errores y regalarles más abrazos y sonrisas constituirán regalos claves para su desarrollo y su bien estar.

El fomento de la autoestima y autoconfianza

Las vacaciones navideñas pueden representar un momento idóneo para alabar todos los logros que nuestros hijos han ido alcanzando a lo largo del último año, reconociendo así verbalmente sus esfuerzos y el progresivo desarrollo de su autonomía, y felicitándolo directamente por aquéllos. El fomento de la autoestima en los niños constituye la base para el desarrollo sano y positivo de su personalidad.

Los regalos materiales: cómo recurrir a ellos en su justa medida

Para la elección de regalos materiales, se recomienda...

  • Considerar las necesidades y características propias del niño - así como sus gustos y expectativas - para elegir un regalo que le corresponda y que el niño podrá utilizar con gusto
  • Fijar un máximo de 3 regalos por niño, entre los cuales resulta interesante que pueda figurar un regalo que realmente deseen, otro que realmente necesiten, y finalmente un regalo para compartir, potenciando así su socialización
  • Escoger juguetes que estén adecuados a la edad del niño y que no sean sexistas
  • Preferir juguetes que el niño podrá utilizar a corto y largo plazo con el mismo gusto
  • Privilegiar los juguetes permitiendo potenciar el desarrollo cognitivo del niño, así como su imaginación, su creatividad o su inteligencia emocional
  • Escoger regalos que transmitan valores como el respeto, la interculturalidad, la cooperación...

Algunos recursos para padres y educadores

Fanny Auriau

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Libro: El cerebro del niño explicado a los padres

Cómo ayudar a tu hijo a desarrollar su potencial intelectual y emocional

Al niño que se esconde en todo padre y a la niña que hay en toda madre, para que sean parte del papá y de la mamá que todo niño necesita.
Álvaro Bilbao

El cerebro del niño explicado a los padres

Durante los seis primeros años de vida el cerebro infantil tiene un potencial que no volverá a tener. Esto no quiere decir que debamos intentar convertir a los niños en pequeños genios, porque además de resultar imposible, un cerebro que se desarrolla bajo presión puede perder por el camino parte de su esencia.

Este libro es un manual práctico que sintetiza los conocimientos que la neurociencia ofrece a los padres y educadores, con el fin de que puedan ayudar a los niños a alcanzar un desarrollo intelectual y emocional pleno.

'Indispensable. Una herramienta fundamental para que los padres conozcan y fomenten un desarrollo cerebral equilibrado y para que los profesionales apoyemos nuestra labor de asesoramiento parental.'

LUCÍA ZUMÁRRAGA,
neuropsicóloga infantil, directora de NeuroPed

Fuente: Plataforma Editorial

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Pedagogía

Récompenses et punitions pendant la petite enfance

Récompenses et punitions pendant la petite enfance:

Un guide pratique pour les parents

L'éducation d'un enfant représente pour ses parents ainsi que pour les éducateurs une tâche complexe dont l'élaboration implique nécessairement une réflexion continue de leur part, pour permettre la construction de bons comportements chez l'enfant, transformés peu à peu en habitudes et en un comportement stable.

Les récompenses et les punitions constituent habituellement des techniques pédagogiques fréquemment utilisées par les parents et les éducateurs dans l'éducation de l'enfant, pour renforcer ou modifier des comportements. Positives ou négatives, matérielles, sociales ou affectives, les récompenses et les punitions peuvent revêtir de nombreuses formes et être réalisées selon des procédés très divers pouvant être en certaines occasions particulièrement préjudiciables au développement intellectuel, social et émotionnel de l'enfant.

Cependant, il existe d'autres manières plus effectives de renforcer des conduites positives ou de faire disparaître des conduites inadéquates: dans cet article seront par conséquent exposées les méthodes pédagogiques alternatives permettant de promouvoir et de développer une éducation positive exempte de récompenses et de punitions. D'autre part, cet article prétendra recueillir les principales précautions et procédés qui devraient être respectés par les parents et les éducateurs, dans le cas où ils décideraient d'opter pour un système éducatif basé partiellement sur les récompenses et punitions.

La Discipline Positive
et le principe des conséquences

La Discipline Positive est une conception éducative présente dans divers courants pédagogiques respectueux de l'enfant, en particulier dans la Pédagogie Montessori. Basée sur la conduite exploratrice de l'enfant comme source d'affirmation de soi et d'autocorrection grâce à l'apprentissage essai-erreur, la Discipline Positive se fonde sur la considération des erreurs comme procédés naturels dans les diverses étapes de la croissance de l'enfant, et en tant qu'opportunités uniques pour celui-ci d'apprendre et de se développer.

Par conséquent, cette vision pédagogique ne concède pas aux récompenses et aux punitions la valeur de renforcement du comportement, et ne les inclue pour autant pas dans son modèle d'intervention, basant au contraire son action éducative sur le principe des conséquences, en tant qu'implications naturelles ou logiques des évènements auxquels se retrouve confronté l'enfant. Ce principe, qui promeut l'autosatisfaction et l'autodiscipline de l'enfant, rend visibles les conséquences d'une action, permettant ainsi à celui-ci de comprendre de manière logique les implications que peut avoir un comportement défini.

  • Les conséquences naturelles
    Il s'agit d'expliquer à l'enfant les conséquences qui dérivent naturellement de son comportement (« Si tu ne manges pas ton petit-déjeuner, tu auras faim à l'école », « Si tu laisses tes feutres ouverts, ils sècheront et tu ne pourras plus les utiliser à nouveau »)
  • Les conséquences logiques
    Il ne s'agit pas d'une punition arbitraire qui prétend rectifier un comportement passé (et généralement peu liée au comportement inadéquat), mais au contraire une technique étroitement liée au comportement que l'on prétend modifier et basée sur le comportement présent et futur de l'enfant (« Si tu mets beaucoup de temps à te mettre en pyjama, nous n'aurons pas le temps de jouer avant d'aller nous coucher », « Si tu ne mets pas ta veste, tu auras froid et nous serons obligés de rentrer à la maison pour ne pas que tu tombes malade »)

Contrairement aux récompenses et aux punitions, la Discipline Positive et le principe des conséquences n'impliquent pas de jugement personnel: ce modèle est au contraire basé sur la logique, la compréhension et le respect mutuel. Il est important de rappeler également qu'avant l'âge de 3 ans, l'enfant se trouve toujours dans le premier niveau d'obéissance défini par Maria Montessori, dans lequel il n'est pas encore totalement maître de ses impulsions et de ses actions: par conséquent, il est parfaitement normal qu'obéissance et désobéissance s'alternent continuellement pendant cette période.

La Discipline Positive constitue donc un juste équilibre éducatif, évitant à la fois l'autoritarisme et le laxisme, et fixant à l'enfant des limites claires basées sur le respect (envers les autres, envers les choses et envers le milieu), à l'intérieur desquelles il peut évoluer en toute liberté et développer sa capacité de réflexion.

Il est nécessaire de mentionner d'autres méthodes pouvant permettre le développement d'une Discipline Positive dans le foyer: d'une part, la création de routines qui sécurisent et aident l'enfant à orienter son comportement. D'autre part, le fait de manifester de la compréhension et de l'indulgence vis à vis des erreurs de l'enfant, en les considérant comme des processus naturels de son développement intellectuel, psychique et émotionnel. Il peut être intéressant également de demander de l'aide à l'enfant pour la résolution des conflits ou pour la modification de ses comportements (« Comment pourrait-on régler cela ? »), ou de lui offrir des choix restreints (comme ranger avant ou après le repas). Finalement, il est essentiel d'adopter une attitude réfléchie face à la présence de comportements indésirables, pour chercher leurs véritables causes et les différents choix d'actions en vue de leur modification.

L'utilisation de récompenses
et de punitions: des précautions nécessaires

Premios y castigos en la etapa infantil
Si l'on décide finalement d'avoir recours aux récompenses et aux punitions dans l'éducation de l'enfant, il est important de suivre et de respecter une série de précautions qui permettront un usage plus adéquat de ces ressources.

a. Récompenses

Il existe différents types de récompenses que l'on peut accorder à l'enfant après une conduite que l'on prétend renforcer: matérielles (jouets, bonbons...), sociales (temps partagé, activités en commun...), ou affectives et émotionnelles (éloges, câlins, démonstrations de joie ou de fierté...) . Du point de vue pédagogique, il est recommandé de manière unanime d'éviter absolument l'usage de renforcements matériaux pour modifier la conduite de l'enfant, ceux-ci étant considérés comme néfastes à son processus de réflexion et d'autonomie. Il est au contraire important de privilégier les renforcements sociaux ou affectifs, en adoptant une attitude d'approbation, de joie et de tendresse face aux comportements positifs dont ferait preuve l'enfant, jusqu'à ce que ceux-ci se transforment en une habitude établie. Une voix douce, un regard et un sourire constitue la meilleure manière de lui transmettre notre assentiment, avec tranquillité et positivisme.

Les récompenses devraient d'autre part être toujours formulées de manière positive: ainsi, il est plus adéquat de dire « Si tu es sage, nous pourrons faire un jeu ensemble » que « Si tu n'es pas sage, nous ne jouerons pas ». De la même manière, il est intéressant de privilégier la temporalité face à la condition, préférant ainsi « Quand tu auras fini ton repas, nous ferons un jeu ensemble » que « Si tu finis ton repas, nous ferons un jeu ensemble ».

Finalement, il est très important que les parents et les éducateurs se centrent sur les bons comportements, en ignorant les conduites inadéquates. Effectivement, l'attention reçue par l'enfant en cas de conduite inappropriée – même sous la forme d'une punition ou de réprimandes – est perçue par celui-ci comme une récompense, le besoin d'attention des enfants pendant la petite enfance étant très important. L'attention accordée dans ces contextes fonctionne par conséquent comme un renforcement du comportement inadéquat, et il est par conséquent indispensable d'éviter d'y porter attention pour permettre sa disparition progressive. En cas de mauvais comportements (en particulier à l'âge de 2 ans avec l'étape du « non » et ses nombreux caprices et crises de colère) et tant que ceux-ci ne représentent pas un danger pour l'enfant, il est alors recommandé d'éviter tout contact avec celui-ci (visuel, tactile ou communicatif) jusqu'à la fin du comportement.

b. Punitions

L'utilisation des punitions comme méthode éducative devrait toujours être évitée, dans la mesure du possible, pour permettre le développement d'une éducation positive. Cette technique éducative provoque effectivement des réactions émotionnelles fortes et négatives chez l'enfant (colère, peur...), ainsi qu'un possible sentiment de rancoeur envers la personne qui l'applique. La punition est de plus considérée comme inutile dans la construction du comportement et de la personnalité de l'enfant.

Cependant, dans le cas où l'on déciderait finalement d'y avoir recours, il est indispensable de suivre une série de précautions qui rendront possible un usage plus adéquat et moins préjudiciable vis à vis du développement de l'enfant:

  • S'assurer que l'enfant connaisse les normes et les limites établies, ainsi que les attitudes considérées comme appropriées dans chaque situation, en lui expliquant clairement les comportements positifs qu'il devrait adopter: il est indispensable que l'enfant soit conscient de la raison pour laquelle on le punit et du comportement que l'on attend de lui dans cette situation concrète
  • Avertir l'enfant des conséquences et des risques de son mauvais comportement
  • Toujours réprimander la conduite et non l'enfant (« Tu t'es mal comporté » et non « Tu es un vilain petit garçon »)
  • Ne jamais menacer de quelque chose que l'on ne sera pas capable de faire (ainsi, si un parent menace son enfant en lui disant qu'il l'emmènera en pyjama à l'école s'il ne s'habille pas, le parent doit être convaincu qu'il l'emmènera ainsi à l'école)
  • Ne pas réprimander l'enfant à propos de choses que les parents ne réalisent pas eux mêmes, pour respecter le principe éducatif de l'exemplarité (ainsi, les parents ne peuvent exiger à l'enfant de ranger ses jouets s'ils font preuve eux-mêmes d'un comportement désordonné. De la même manière, demander à un enfant de ne pas se mettre en colère et ne pas maîtriser son propre comportement ou se disputer en sa présence ne donnera aucun résultat d'un point de vue éducatif).
  • Appliquer de préférence des punitions éducatives (comme le retrait, en éloignant l'enfant pendant un nombre de minutes correspondant à son âge), en évitant les punitions privatives, en particulier avant 3 ans (comme confisquer un jouet)
  • Ne jamais punir l'enfant vis à vis des repas ou du sommeil (en envoyant par exemple l'enfant au lit sans manger ou en lui disant « Si tu continues comme ça, tu vas au lit »): ce sont des habitudes saines et des besoins nécessaires que l'enfant ne devrait pas associer de manière négative à une punition
  • La punition devrait toujours être réfléchie, mesurée, adaptée à l'âge de l'enfant et à la situation, d'application immédiate après la conduite inadéquate (pour permettre l'association entre la conduite inadéquate et la punition, en particulier pendant les premières années de vie)
  • La punition ne doit pas répondre à une action impulsive ou à une situation émotionnelle propre aux parents ou aux éducateurs, mais à une réflexion approfondie et à une décision éducative postérieure claire de leur part
  • Les punitions et les réprimandes ne devraient pas être réalisés toujours par la même personne, pour éviter la construction d'une relation négative ou stricte avec l'un des deux parents
  • L'accord entre les parents est indispensable, pour éviter de désorienter à l'enfant avec des attitudes contradictoires ou changeantes
  • Les réprimandes doivent être réalisées de manière cohérentes; une humeur positive ou négative ne devant jamais provoquer une plus grande indulgence ou sévérité de la part des éducateurs ou des parents: l'attitude adoptée face à une même conduite doit être stable et systématique
  • La punition ne doit jamais être humillante envers l'enfant ni vengeresse, ni impliquer un quelconque dommage physique ou émotionnel
  • La punition ne doit jamais faire penser à l'enfant qu'il pourrait perdre l'amour de ses parents ou le faire se sentir rejeté par ceux-ci
  • Dans les premières années de vie, les enfants sont très réceptifs au ton de la voix avec lequel on s'adresse à eux: on peut donc employer un ton ferme mais jamais lever la voix, puisque les cris et les menaces peuvent avoir des répercutions négatives sur le développement du système nerveux central de l'enfant (en particulier sur les structures cérébrales responsables de la régulation des émotions)

Fanny Auriau

Bibliographie:

  • CASTRO POSADA. J. (2001). Del castigo a la disciplina positiva : más allá de la violencia en la educación. Salamanca: Amarú
  • MONTESSORI, M. (1939). Manual práctico del método Montessori. Barcelona: Araluce
  • MONTESSORI, M. (1968). El niño: el secreto de la infancia. Barcelona: Araluce
  • Manuels d'éducation de la Petite Enfance

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Pedagogía

Premios y castigos en la etapa infantil

Premios y castigos en la etapa infantil:

Una guía práctica para padres y madres

El proceso educativo de un niño representa para los padres y educadores una tarea compleja cuya elaboración implica necesariamente una reflexión contínua por parte de aquéllos, para conseguir la adopción de buenas conductas por el niño, paulatinamente convertidas en hábitos y en un comportamiento estable. Los premios y castigos suelen constituir técnicas pedagógicas frecuentemente utilizadas por los referentes educativos en la educación del niño, para reforzar o modificar sus conductas. Positivos o negativos, materiales, sociales o afectivos, los premios y castigos pueden revestir numerosas formas y realizarse según procedimientos muy diversos pudiendo ser en ocasiones particularmente perjudiciales para el desarrollo cognitivo, social y emocional del niño.

Sin embargo, existen otras maneras más efectivas de reforzar comportamientos positivos o de extinguir conductas inadecuadas: en este artículo, se presentarán por consiguiente métodos pedagógicos alternativos permitiendo promover y desarrollar una educación positiva exenta de premios y castigos. Por otra parte, este artículo pretenderá recoger las principales precauciones y procedimientos que deberían ser respetados por los padres y educadores, en caso de que decidiesen optar por un sistema educativo basado parcialmente en premios y castigos.

La Disciplina Positiva
y el principio de las consecuencias

La Disciplina Positiva es una concepción educativa presente en diversas corrientes pedagógicas respetuosas, en particular en la Pedagogía Montessori. Basada en el impulso exploratorio del niño como fuente de autoafirmación y de autocorrección mediante el proceso de ensayo y error, la Disciplina Positiva se fundamenta en la creencia de que los errores constituyen procesos naturales en las diversas etapas de crecimiento del niño y oportunidades únicas para él de aprender y desarrollarse.

Como consecuencia, aquella visión pedagógica no concede a los premios y a los castigos el valor de reforzadores de la conducta y los obvia por consiguiente de su modelo de intervención, basando al contrario su acción educativa en el principio de las consecuencias, como implicaciones naturales o lógicas de los sucesos a los cuales se enfrenta el niño. Este principio que promueve la autosatisfacción y autodisciplina en el niño, permite resaltar las consecuencias de una acción, permitiéndole así entender de manera lógica las implicaciones que puede tener un determinado comportamiento.

  • Las consecuencias naturales
    Se trata de explicar al niño las consecuencias que se derivarán naturalmente de su comportamiento (« Si no te comes el desayuno, tendrás hambre en la escuela », « Si dejas los rotuladores destapados, se secarán y no podrás dibujar de nuevo con ellos »).
  • Las consecuencias lógicas
    No se trata de un castigo arbitrario que pretende rectificar una conducta pasada (y generalmente poco relacionado con el comportamiento inadecuado), sino al contrario una técnica estrechamente relacionada con el comportamiento inadecuado y basada en el comportamiento actual y futuro del niño (« Si tardas mucho tiempo en ponerte el pijama no tendremos tiempo para jugar antes de ir a dormir »).

A diferencia de los premios y castigos, la Disciplina Positiva y el principio de las consecuencias no implican juicios personales, sino que son basados en la lógica, en la comprensión y en el respeto mútuo. Conviene también recordar que hasta los 3 años, el niño se encuentra en el primer nivel de obediencia definido por María Montessori, en el cual todavía no es totalmente dueño de sus impulsos y acciones: como consecuencia, resulta perfectamente normal que obediencia y desobediencia se alternen continuamente durante este periodo.

La Disciplina Positiva constituye un justo equilibrio educativo, evitando a la vez el autoritarismo y la permisividad, y fijando al niño límites claros basados en el respeto (a las personas, a las cosas y al ambiente y entorno), dentro de los cuales puede evolucionar en libertad y desarrollar su capacidad de reflexión.

Conviene mencionar otros métodos que pueden permitir el desarrollo de una Disciplina Positiva en el hogar: por una parte, la creación de rutinas que securicen y ayuden al niño a orientar su comportamiento. Por otra parte, demostrar comprensión e indulgencia frente a los errores del niño, considerándolos como procesos naturales de su desarrollo cognitivo, psíquico y emocional. Resulta interesante poder pedir ayuda al niño en la resolución de los conflictos o en la modificación de conductas inapropiadas (« ¿Cómo podríamos solucionar eso?), u ofrecerle opciones limitadas (como recoger sus juguetes antes o después de la cena). Finalmente, conviene adoptar un papel reflexivo ante la presencia de conductas indeseadas, para buscar sus verdaderas causas y las alternativas de actuación para su modificación.

El uso de premios y castigos:
unas precauciones necesarias

Premios y castigos en la etapa infantil
Si se decide recurrir a los premios y castigos en la educación del niño, conviene seguir y respetar una serie de precauciones que permitirán un uso más adecuado de aquellos recursos.

a. Premios

Existen diversas clases de premios que se pueden otorgar al niño después de una conducta que se pretende reforzar: materiales (juguetes, golosinas...), sociales (tiempo compartido, actividades en común...) o afectivos y emocionales (elogios, abrazos, manifestaciones de alegría...). Desde la perspectiva pedagógica, se recomienda unánimamente evitar absolutamente el uso de refuerzos materiales para modificar el comportamiento del niño, aquéllos siendo considerados como nefastos a su proceso de reflexión y de autonomía. Se deberían al contrario privilegiar los refuerzos inmateriales, en particular los afectivos, adoptando una actitud de aprobación, alegría y cariño frente a los comportamientos positivos que demuestre el niño, hasta que aquéllos se conviertan en un hábito establecido. Una voz suave, una mirada y una sonrisa constituyen la mejor manera de transmitirle nuestra aprobación, con tranquilidad y positividad.

Los premios deberían por otra parte ser formulados siempre de manera positiva: así, resulta más adecuado decir « Si te portas bien en la mesa, podremos jugar un ratito » que « si no te portas bien, no jugaremos ». De la misma manera, resulta interesante resaltar la temporalidad más que la condición, prefiriendo « Cuando acabes de comer, podremos jugar juntos » a « Si acabas de comer, podremos jugar juntos ».

Finalmente, resulta muy importante que los padres y educadores se centren en resaltar los buenos comportamientos del niño, ignorando sus conductas inadecuadas. Efectivamente, la atención recibida por el niño en caso de conducta inapropiada - aún bajo forma de castigos o reprimendas - está percibida por él como un premio, al ser muy importante la necesidad de atención de los niños en edades tempranas. La atención otorgada en aquellos contextos funciona por consiguiente como un reforzador de los comportamientos inadecuados y resulta entonces imprescindible evitarla para alcanzar su progresiva extinción. En caso de malos comportamientos (en particular a los 2 años de edad con la etapa del no y sus numerosas rabietas) y siempre que aquéllos no impliquen un peligro para el niño, se recomienda entonces evitar cualquier contacto con aquel, ya sea visual, táctil o comunicativo, hasta la finalización de la conducta.

b. Castigos

El uso del castigo como recurso educativo debería siempre tratar de evitarse, en la medida de lo posible, para permitir el desarrollo de una educación positiva. Aquella técnica educativa provoca reacciones emocionales negativas en el niño (rabia, miedo...), así como un posible sentimiento de rencor hacia quien lo aplica. El castigo está además considerado por numerosas corrientes pedagógicas como innecesario en la educación e inútil en la construcción de hábitos.

Sin embargo, en caso de que se decida finalmente recurrir a él, resulta imprescindible seguir una serie de precauciones que posibilitarán un uso más adecuado y menos perjudicial para el desarrollo del niño:

  • Asegurarse de que el niño conozca las normas y los límites establecidos y las actitudes consideradas como apropiadas en cada situación, explicándole con claridad los comportamientos positivos que debería adoptar: resulta imprescindible asegurarse de que el niño sea consciente de la razón por la cual se le castiga y del comportamiento que se espera de él en esta situación
  • Advertir al niño de las consecuencias o riesgos de su mal comportamiento
  • Reprimendar siempre la conducta, no al niño (preferir « Te has portado mal » a « Qué malo eres »)
  • No amenazar nunca con algo que no se cumplirá (así, si un padre decide amenazar a su hijo diciéndole que irá a la escuela en pijama si no se viste, debe estar convencido de que lo llevará así a la escuela)
  • No reprimendar sobre cosas que no son realizadas por los propios referentes educativos, respetando el principio educativo de ejemplaridad: así, los referentes educativos no pueden exigir del niño que ordene sus juguetes si ellos adoptan comportamientos desordenados. De la misma manera, pedir a un niño que no tenga rabietas y discutir sin embargo en su presencia o sin motivos claros provocará una falta de resultados educativos
  • Aplicar preferentemente castigos educativos (como el tiempo fuera, alejando al niño durante un número de minutos correspondiendo a su edad), evitando castigos privativos, en particular antes de los 3 años (como la retirada de un juguete)
  • No castigar nunca con la comida o el sueño: constituyen hábitos saludables y necesidades básicas que el niño no debería asociar negativamente al castigo
  • El castigo debería siempre ser reflexivo, medido, adaptado a la edad del niño y a la situación, de aplicación inmediata tras la conducta inadecuada (para permitir la asociación de la conducta inadecuada con el castigo, en particular en los primeros años de vida)
  • El castigo no debe responder a un impulso o a una situación emocional interna de los padres o educadores, sino a una reflexión detenida y a una posterior decisión educativa clara
  • Los castigos y las reprimendas no deberían ser realizados siempre por la misma persona, para evitar la construcción de una relación negativa o estricta con uno de los dos padres
  • Es imprescindible el consenso entre los padres, para evitar desorientar al niño con actitudes contradictorias o cambiantes
  • Las reprimendas deben ser realizadas coherentemente, un estado de ánimo positivo o negativo no debiendo nunca generar una mayor indulgencia o severidad por parte de los educadores y padres: la actitud adoptada frente a una misma conducta debe ser estable y sistemática
  • El castigo no debe nunca ser humillante hacia el niño ni vengativo, ni implicar ningún daño físico o emocional
  • El castigo no debe nunca hacer pensar al niño que podría perder el amor de sus padres o hacerle sentirse rechazado por ellos
  • En edades tempranas, los niños son muy receptivos al tono de voz con el cual se les habla: se puede emplear un tono firme pero nunca levantar la voz, ya que los gritos o amenazas pueden tener repercusiones negativas en el desarrollo del sistema nervioso central del niño (en particular en las estructuras cerebrales responsables de la regulación emocional)

Fanny Auriau

Fuentes bibliográficas:

  • CASTRO POSADA. J. (2001). Del castigo a la disciplina positiva : más allá de la violencia en la educación. Salamanca: Amarú
  • MONTESSORI, M. (1939). Manual práctico del método Montessori. Barcelona: Araluce
  • MONTESSORI, M. (1968). El niño: el secreto de la infancia. Barcelona: Araluce
  • Manuales de Atención Temprana

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Pedagogía

Le jeu dans l’enseignement préscolaire

Le jeu dans l'enseignement préscolaire:
une voie naturelle et idéale vers l'apprentissage et le développement de l'enfant

Élément présent dans toutes les cultures depuis l'origine des temps, le jeu constitue une caractéristique propre à l'être humain, l'accompagnant tout au long de son évolution et lui permettant de se développer, d'apprendre et de socialiser, d'une manière ouverte et ludique. S'il appartient effectivement à tous les âges, le jeu se caractérise cependant par le fait d'être une forme spécifique et privilégiée d'expression infantile, constituant le principal moteur d'apprentissage des enfants pendant toute leur enfance, et l'activité centrale de cette période.

Voie naturelle et spontanée vers le développement affectif, social, intellectuel et psychomoteur des petits, le jeu comporte d'autre part de nombreux bénéfices supplémentaires pour ceux-ci, comme la stimulation de l'enthousiasme, de la motivation et de la joie, ou le développement de l'attention, de la curiosité et de l'imagination. Source de plaisir et d'apprentissages multiples, le jeu représente de plus une voie précieuse vers l'autoaffirmation et le développement de l'amour propre chez l'enfant, qui à travers le jeu interprète la réalité qui l'entoure et interagit avec elle, exprimant ses émotions et se développant en donnant sens à ses expériences.

Besoin vital né de l'élan exploratoire, présent dès les premiers mois de vie, le jeu se présente par conséquent comme une aide dans le processus d'apprentissage pendant l'enfance, une caractéristique intrinsèque qui lui permit de devenir petit à petit un pilier fondamental de l'intervention éducative pendant la période de la petite enfance.

Si l'on accorde actuellement au jeu une place prépondérante dans l'enseignement préscolaire, cette valorisation positive, ferme et unanime de la part des pédagogues et professionnels de l'éducation ne fut pas toujours malheureusement à l'ordre du jour. L'engagement de nombreux pédagogues de renom fut nécessaire pour que l'on souligne finalement son indéniable importance et qu'on lui concède la reconnaissance et la considération qu'il méritait.

L'usage du jeu dans l'enseignement préscolaire:
le modèle ludique et les différents types de jeux

L'enseignement préscolaire se caractérise actuellement par l'usage du modèle ludique, qui considère le jeu comme un moyen – en tant que source intarissable d'apprentissages – et comme une fin – en tant que besoin et source de plaisir pour l'enfant. Cette double considération correspond cependant exclusivement à la vision de l'éducateur, conscient du potentiel éducatif du jeu et de l'importance de favoriser les aspects permettant le meilleur développement de la personnalité de l'enfant. Grâce à ces interventions éducatives, l'éducateur veille à garantir à l'enfant un droit fondamental et indispensable à son développement: le droit de jouer. Inconscient de ce processus, simplement mû par l'intérêt et l'enthousiasme, l'enfant joue simplement, et apprend comme conséquence de cette activité agréable. Il ne s'agit donc pas de jouer pour apprendre, mais d'apprendre grâce au jeu.

Permettant de favoriser le développement de diverses dimensions intellectuelles et psychomotrices, il est important que l'éducateur et les parents puissent sélectionner et favoriser une grande variété de types et modalités de jeux:

  • Jeux fonctionnels (de 0 à 2 ans) Il s'agit des actions que l'enfant réalise spontanément sur son propre corps ou sur les objets, caractérisées par l'absence de symbolique. Les jeux fonctionnels participent au développement psychomoteur de l'enfant..
  • Jeux d'attention (de 1 à 3 ans) Il s'agit de jeux tranquilles qui impliquent une grande attention de l'enfant envers le matériel utilisé. Ils contribuent au développement psychomoteur et sensoriel de l'enfant.
  • Jeux de construction (de 1 à 3 ans) Ces jeux permettent la manipulation d'objets et favorisent donc la motricité fine. Ils développent d'autre part l'intelligence spaciale et mathématique de l'enfant, en l'aidant à acquérir progressivement des concepts importants liés à la forma, la taille, la quantité...
  • Jeux moteurs (de 1 à 3 ans) Les jeux moteurs sont indispensables pour travailler la motricité globale des petits (marcher, se lever, courir, sauter, bouger les bras, la tête...). Ils permettent de plus à l'enfant de découvrir et maîtriser petit à petit son corps et ses possibilités de mouvement, développant son intelligence corporelle.

    El juego en la etapa infantil

  • Jeux sensoriels (de 1 à 3 ans) Il s'agit de jeux qui permettent – grâce au développement des cinq sens (la vue, l'ouïe, le toucher, le goût et l'odorat) d'améliorer la connaissance de l'enfant du milieu qui l'entoure (nature, vie quotidienne...), grâce à des travaux manuels ou grâce à l'expérimentation sensorielle. Il peut s'agir d'ateliers de peinture, cuisine, de massages corporels ou de relaxation... Les jeux sensoriels contribuent à la libération des tensions chez l'enfant et à l'expression de ses émotions.
  • Jeux communicatifs (de 6 mois à 3 ans) Les jeux communicatifs du bébé apparaissent dès les premiers mois avec l'émission de sons, de bruits de gorge, de babillements, de sourires et de gestes (mouvements des bras, des jambes et de la tête). Ils constituent la première forme de communication du bébé avec le monde qui l'entoure. Par la suite, on peut également favoriser les jeux linguistiques (grâce à la répétition, au chant...) après l'apparition du langage.
  • Jeux par imitation (de 1 à 3 ans) Les jeux par imitation peuvent surgir de manière spontanée ou être provoqués par l'éducateur. Il s'agit de l'imitation par l'enfant d'éléments de vie, comme des mots, des expressions du visage, des bruits d'animaux, des gestes des personnes qui l'entourent... Les jeux par imitation sont infinis et développent de nombreuses dimensions de la personnalité, comme le langage ou l'intelligence émotionnelle.
  • Jeux symboliques (à partir de 2 ans) Le jeu symbolique est une représentation de la réalité par l'enfant, pendant lequel il peut imiter la vie quotidienne des adultes (par exemple, jouer à papa et maman), ou créer des situations nées de sa propre imagination. Il peut se dérouler de manière individuelle ou en groupe, et souvent l'enfant utilise des objets pour symboliser d'autres éléments de la réalité.
  • Le jeu individuel et groupal Pendant les premiers mois de vie le jeu individuel est le plus naturel. Il naît de l'élan exploratoire propre au bébé et lui permet d'acquérir des capacités psychomotrices, intellectuelles et communicatives et de se familiariser avec le monde qui l'entoure. Par la suite, l'instauration progressive de jeux groupaux permettra la développement de la socialisation et de la coopération chez l'enfant.
  • Le jeu libre et le jeu dirigé Aménager des moments spécialement dédié au jeu libre permet le développpement de l'imagination, de la créativité et de l'autonomie chez l'enfant. D'autre part, le jeu dirigé permet de travailler des objectifs spécifiques et définis, et d'augmenter la concentration et l'attention de l'enfant.

Les bénéfices du jeu dans le développement de l'enfant de 0 à 3 ans

  • Dimension psychomotrice
    • Motricité fine et globale
    • Connaissance et maîtrise du corps
    • Intelligence corporelle
  • Dimension intellectuelle
    • Langage
    • Attention visuelle et auditive
    • Réfléxion
    • Organisation logique (intelligence logique et mathématique)
    • Capacité de représentation et pensée symbolique
  • Dimension sensorielle
    • Développement des 5 sens
    • Perception sensorielle
    • Intelligence naturaliste
  • Dimension affective et sociale
    • Échanges avec les autres enfants et les éducateurs
    • Socialisation et communication
    • Création de liens affectifs
    • Intelligence interpersonnelle
  • Dimension émotionnelle
    • Libération des tensions
    • EÉmotions positives
    • Expression des émotions
    • Connaissance de soi (intelligence intrapersonnelle)
  • Dimension artistique
    • Développement et expression de la créativité et de l'imagination
    • Curiosité et initiative

Recommandations pratiques pour les parents

El juego en la etapa infantil

  • De dédier du temps de qualité, de manière quotidienne, à jouer avec votre enfant
    Cela contribuera à son développement, ainsi qu'au partage et à l'expression des émotions en famille.
  • De ne pas trop stimuler votre enfant
    Une stimulation excessive ne permet pas à l'enfant d'apprendre: le jeu doit effectivement être un moment agréable, et il est par conséquent important que vous puissiez jouer avec votre bébé ou votre enfant seulement dans les moments où il est tranquille et où il manifeste l'envie de jouer. Il est important également qu'il n'ait pas trop de jouets et d'objets: avoir moins de jouets lui permettra de plus développer son imagination et son esprit d'iniciative.
  • De ne pas interrompre le jeu de l'enfant
    Le jeu est un moment de relaxation et d'expérimentation pour votre enfant. Interrompre ce processus ou adopter une attitude directive ne lui permet pas de construire ses schémas mentaux et de maintenir sa concentration. Il est donc important de pouvoir l'accompagner en tant qu'observateur.
  • D'accepter les erreurs de votre enfant de manière positive
    Le processus d'essai et d'erreur est naturel dans le développement. Encourager votre enfant l'aidera à ne pas abandonner et à continuer d'expérimenter. Il est indispensable de ne pas lui donner les solutions avant qu'il ne les trouve, le laissant plutôt se développer à son propre rythme.
  • D'encourager son enfant à jouer avec d'autres enfants
    Se transformant petit à petit en une habitude, le jeu collectif l'aidera ensuite à développer des valeurs telles que l'aide et la coopération, et des compétences comme la résolution de problèmes et la créativité.
  • De diversifier les jeux
    Les jeux traditionnels mettent souvent en jeu seulement deux sens: la vue et l'ouïe. Il est très intéressant d'introduire des jeux qui permettent aussi de développer les sens de l'odorat, le goût et le toucher, puisque ceux-ci constituent de grandes sources d'apprentissages.
  • De diversifier les espaces de jeu
    À la maison, à l'air libre... Diversifier les espaces de jeu de l'enfant lui permettra d'acquérir petit à petit des expériences diverses et de développer un plus grand nombre de capacité (exploration et adaptation au milieu, perception sensorielle....)

Fanny Auriau


Bibliographie:

  • DE BONO, E. (2011). El pensamiento lateral. Manual de creatividad. Madrid: Paidós Plural
  • DECROLY, O. (1983). El juego educativo: iniciación a la actividad intelectual y motriz. Madrid: Morata
  • DEWEY, J. (1945). Experiencia y educación. Buenos Aires: Losada
  • JIMÉNEZ MÁRQUEZ, L., MUÑOZ VALLEJO, M.D. (2012). Educar en creatividad: un programa formativo para maestros de Educación Infantil basado en el juego libre. Electronic journal of research in educational psychology, 10 (28), 1099-1122
  • KALEJMAN, C. y GÓMEZ, L. (2012). ¿Qué se juega al jugar un juego? Lúdicamente, 1 (1)
  • PIAGET, J. (1961). La formación del símbolo en el niño: imitación, juego y sueño. Imagen y representación. México: D. F.
  • RUIZ-TILVE ARIAS, C. (2000). El juego lingüístico en la educación infantil. Aula abierta, (75), 95-112
  • ZYCH, I., y ORTEGA RUIZ, R. (2016). El juego infantil y el desarrollo afectivo, ajuste escolar y aprendizaje en la etapa preescolar. Infancia y Aprendizaje: Journal for the Study of Education and Development, 39 (2), 390-400

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Mallette pédagogique: ressources éducatives pour la période d’adaptation

Mallette pédagogique:
ressources éducatives pour la période d'adaptation

La période d'adaptation peut constituer un moment idéal pour renforcer les liens familiaux, montrer son affection à son enfant et partager des moments privilégiés avec lui, après les heures qu'il a passées à la crèche. Pour cette raison, cette mallette pédagogique a été créée dans l'objectif de faciliter le processus d'adaptation de l'enfant grâce au renforcement de la communication et des liens au sein de la famille autour de cette expérience. La mallette pédagogique prétend donc répondre à diverses fonctions considérées comme particulièrement importantes pendant cette étape, et se structure par conséquent en 4 blocs répondant à 4 objectifs spécifiques.

En premier lieu, on présente une sélection de contes qui permettent d'une part de travailler l'éducation émotionnelle générale de l'enfant, en l'aidant à différencier toutes les émotions basiques existantes (joie, tristesse, colère...), et d'autre part de reconnaître et comprendre les émotions spécifiques de la période d'adaptation (tristesse, colère, peur...). La lecture de contes d'éducation émotionnelle en famille permet l'ouverture de la communication émotionnelle entre parents et enfants, permettant un renforcement des liens affectifs et des sentiments de confiance et de sécurité, et présentant à la fois un effet normalisateur et rassurant (l'enfant comprenant effectivement que toutes les émotions sont naturelles et normales, et les contextes et raisons pour lesquels chacune d'entre elles peut apparaître).

On présente ensuite une sélection de contes favorisant l'expression de l'affection au sein de la famille, un élément particulièrement important pendant la période d'adaptation. L'enfant peut ainsi comprendre les sentiments d'amour inconditionnel qui unissent les parents à leurs enfants.

La mallette pédagogique regroupe d'autre part une sélection de contes qui abordent le thème des premiers jours passés à la crèche, permettant à l'enfant de voir reflétées ses propres sensations, tout comme son vécu, à travers les histoires que vivent les personnages de ces contes. Ils constituent d'autre part un excellent prétexte pour entamer une conversation avec son enfant sur ses émotions, ses sensations et ses impressions autour de la crèche, pendant sa période d'adaptation. En dernier lieu, on présente des matériels - sous forme de jouets - qui peuvent être utilisés pour faciliter la communication entre parents et enfants autour du vécu de l'enfant pendant son processus d'adaptation

Maleta pedagógica: unos recursos útiles para el periodo de adaptación  

Les contes et les livres présentés ici sont en espagnol, cependant les familles francophones peuvent bien sûr utiliser des contes en français avec le même objectif (il peut donc s'agir de contes d'éducation émotionnelle par exemple, ou d'histoires qui abordent le thème de l'entrée à la crèche). On en trouve très facilement dans les librairies spécialisées ou grâce à internet. Il est intéressant que les parents puissent essayer de percevoir quel livre ou quelle histoire s'adapterait le mieux aux caractéristiques et aux besoins de son enfant, et qu'ils l'encouragent aussi à participer directement dans le choix du conte, permettant ainsi à l'enfant d'exprimer ses préférences et d'adopter un rôle actif au moment de la lecture, bien qu'il ne sache pas encore lire.

Orientations pédagogiques pour la lecture des contes

  • Le moment de la lecture d'un conte est un moment particulier et privilégié: il est donc important que les parents choisissent un moment tranquille pendant lequel la lecture ne sera pas interrompue. Le moment du coucher est habituellement un moment idéal pour ce faire.
  • Les experts concordent sur le fait que la lecture est bénéfique pour le bébé et pour l'enfant dès son plus jeune âge (à partir de 6 mois). En plus de nombreux bénéfices comme l'augmentation de l'attention, la lecture de contes entre parents et enfants a un effet rassurant sur le bébé, et favorise à la fois les moments de complicité, la communication familiale, ainsi que le partage et l'expression mutuelle des émotions. Pour cette raison, pendant la période d'adaptation, il est important que la lecture soit réalisée de préférence par les parents. D'autre part, dans la mallette pédagogique est indiqué l'âge à partir duquel chaque conte peut être lu.
  • Les contes présentés dans cette mallette pédagogique sont majoritairement des supports d'éducation émotionnelle, ou des histoires qui abordent la période d'adaptation à la crèche. Les contes peuvent également être utilisés dans des activités ou des ateliers à la crèche.
  • Il est très important que l'adulte lise d'abord le conte seul, pour découvrir l'histoire, les détails de celle-ci, les émotions qu'elle provoque en lui... Seulement après cette première lecture viendra le moment de la lecture avec l'enfant.
  • Après la lecture du conte et si l'âge et les capacités de communication de l'enfant le lui permettent, cela peut être intéressant que l'adulte essaie d'entamer une conversation avec son enfant, pour partager les sensations et les émotions générées par la lecture, et de les mettre en relation avec le vécu du petit. Cependant, cela dépendra bien sûr toujours de la situation concrète et des désirs propres de l'enfant: ainsi, l'adulte pourra aider l'enfant à ouvrir une voie vers l'expression de ses émotions, mais la décision de finalement les exprimer ou non reviendra toujours à l'enfant lui-même. L'accompagnement émotionnel doit se réaliser sans imposition, seulement à partir de ce que l'enfant désire exprimer.

Document complet en espagnol
La Maleta Pedagógica, Periodo de adaptación [724kb]

Fanny Auriau

Photo d'article: Illustrations de livre 'Siempre te querré, pequeñín' écrit par Debi Gliori

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Maleta pedagógica, Periodo de adaptación

Maleta pedagógica:
unos recursos útiles para el periodo de adaptación

El periodo de adaptación puede constituir un momento idóneo para reforzar los vínculos intrafamiliares, demostrar afecto y compartir momentos privilegiados entre padres e hijo, después de las horas pasadas por el bebé en el centro escolar. Por aquella razón, se creó esta maleta pedagógica con el objetivo de facilitar el proceso de adaptación del niño gracias al refuerzo de los vínculos y de la comunicación intrafamiliar alrededor de aquella experiencia. La maleta pedagógica pretende responder a diversas funciones consideradas como especialmente importantes durante este proceso adaptativo, y se estructura por consiguiente en 4 bloques respondiendo a 4 objetivos específicos.

En primer lugar, se presenta una selección de cuentos que permiten por una parte trabajar la educación emocional general del niño, ayudándolo a discriminar las emociones básicas existentes (alegría, tristeza, rabia...), y por otra parte a reconocer y a entender las emociones específicas relacionadas con el periodo de adaptación (miedo, tristeza...). La lectura de cuentos de educación emocional en familia permite la apertura de la comunicación emocional entre padres e hijos, permitiendo un refuerzo de los vínculos afectivos y de los sentimientos de confianza y de seguridad, y conllevando un efecto normalizador y tranquilizador (el niño comprende efectivamente que todas las emociones son válidas y naturales, y los contextos y razones por las cuales aquéllas pueden aparecer).

A continuación, se presenta una selección de cuentos propiciando la expresión de los afectos en el seno de la familia, un elemento particularmente importante durante el periodo de adaptación. El niño puede así comprender los sentimientos de amor incondicional y de ternura que unen los padres a sus hijos.

La maleta pedagógica recoge por otra parte una selección de cuentos que abordan la temática de los primeros días en la escuela, permitiendo al niño ver reflejadas sus propias sensaciones y vivencias a través de las historias vividas por los protagonistas de los cuentos. Constituyen por otra parte un excelente pretexto para iniciar conversaciones sobre las emociones, sensaciones e impresiones del niño acerca de la escuela infantil, durante su periodo de adaptación. Finalmente, se presentan recursos educativos en forma de juguetes que pueden ser utilizados por los padres o por el niño para facilitar la comunicación entre aquéllos y la vivencia por el niño del proceso adaptativo.

Siempre te querré, pequeñín, Debi Gliori Ilustración del libro 'Siempre te querré, pequeñín' escrito por Debi Gliori  

Los cuentos aquí presentados han sido seleccionados por su adecuación con la edad, las características, el contexto educativo y las necesidades educativas y emocionales generales de los niños a los cuales está maleta pedagógica va dirigida. Se seleccionaron además cuentos que suelen tener generalmente mucho éxito entre los niños, por su diseño, los colores o la belleza de sus dibujos, o el gran interés que despierta su historia entre los pequeños. Aquellos cuentos están disponibles en diversas bibliotecas públicas de Madrid (que aparecen en una lista después de cada recurso mencionado) y en las librerías. Por otra parte, conviene mencionar que existen numerosos otros cuentos (de educación emocional o que abordan la temática del periodo de adaptación) que pueden ser utilizados con el mismo objetivo.

Resulta interesante que cada padre o madre pueda tratar de percibir qué cuento o historia se adecuaría mejor a las características y necesidades propias de su hijo, o que haga participar a éste en la selección del cuento.

Algunas indicaciones pedagógicas
para el uso adecuado de los cuentos

  • El momento del cuento es un momento especial, particular y privilegiado: es conveniente que los padres escojan un momento tranquilo en el cual saben que la lectura no se verá interrumpida. Los momentos antes de dormir suelen ser momentos idóneos.
  • Los expertos concuerdan en que la lectura es beneficiosa para el bebé y el niño desde edades muy tempranas (a partir de los 6 meses de edad). Además de numerosos otros beneficios como el incremento de la atención, la lectura de cuentos entre padres e hijos tiene además un efecto tranquilizador en el bebé, a la vez que propicia momentos de complicidad y que favorecer el compartir y la expresión mutua de las emociones, así como la comunicación intrafamiliar. Por aquella razón, durante el periodo de adaptación, resulta importante que la lectura sea realizada por los padres, en la medida de lo posible. En la maleta se indica el rango de edad para el cual está adecuado cada cuento. Se indican además las bibliotecas públicas de Madrid en las cuales están disponibles los cuentos.
  • Los cuentos presentados en esta maleta pedagógica son mayoritariamente soportes de educación emocional, o historias que abordan el periodo de adaptación en la escuela infantil. Los cuentos pueden también ser utilizados en actividades y talleres en la propia escuela infantil.
  • Resulta muy importante que el adulto lea primero el cuento, para descubrir la historia, los detalles de aquélla, observar las emociones que le genera... Solamente después de aquella primera lectura debe venir el momento de la lectura con el niño.
  • Después de la lectura del cuento y si la edad y las capacidades comunicativas del niño lo permiten, resulta también interesante que el adulto trate de iniciar una conversación con el niño, para compartir las sensaciones y emociones generadas por la lectura, y posiblemente tratar de relacionarlas con las vivencias propias del niño. Sin embargo, dependerá siempre de la situación concreta y de las particularidades y deseos propios del niño: el adulto podrá abrir una puerta para que el niño exprese sus emociones, pero la decisión de decidir hacerlo o no dependerá siempre del propio niño. El acompañamiento debe realizarse sin imposiciones, desde lo que el niño desea expresar.

Documento completo La Maleta Pedagógica, Periodo de adaptación [724kb]

Fanny Auriau