Psicología
Estilos educativos
17 julio, 2015
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Queridos papás y mamás, os damos la bienvenida a la segunda entrada de la sección de psicología del blog. La entrada de hoy trata de un tema tan básico como son los estilos educativos.

Algunas dudas frecuentes
Pero ¿Cuáles son los estilos educativos? ¿Cuál es el más adecuado? ¿Cómo saber qué estilo educativo es el que estoy utilizando con mis hijos? ¿Utilizamos el mismo estilo mi pareja y yo? ¿O hay un “poli bueno y un poli malo”? ¿Nos ponemos de acuerdo o nos contradecimos y desautorizamos mutuamente? ¿Qué tengo que hacer si quiero cambiar o mejorar mi estilo educativo?... todas estas son preguntas frecuentes que vamos a tratar de exponer hoy de forma lo más sencilla y clara posible.

Un pequeño ejercicio personal:
Antes de empezar os invito a dedicar unos minutos a realizar un pequeño ejercicio que consiste en intentar recordar aquella época de vuestra vida en que teníais la edad que vuestros hijos tienen ahora ¿qué fue lo mejor? ¿y lo peor? ¿Recordáis cómo era el estilo educativo de vuestros padres? ¿Cómo creéis que fue? ¿Hubo algo que dijeran o hicieran vuestros padres que os ayudaran? ¿Hubo algo que dijeran o hicieran vuestros padres que creéis que os hizo daño? ¿Hay algo que no os gustaría repetir con vuestros hijos? Algunas de las respuestas que hayáis dado pueden haber sido por ejemplo:

  • “Me dieron apoyo y consejo” “me escuchaban” “eran comprensivos” “nunca hubo gritos en casa”
  • O tal vez “Me sobreprotegieron”
  • “En casa todo estaba prohibido” “eran muy estrictos” “tenía que pedir permiso para todo”
  • “Eran muy exigentes” “esperaban mucho de mí” “nada era suficientemente bueno” “me presionaban”
  • “Mi madre fue excesivamente indulgente” “jamás aplicó una regla” “eran muy permisivos”
  • “No tuve tiempo de ser un niño” “anteponían sus necesidades a las mías” “sentía que me descuidaban”
  • O incluso “Me pegaban” “gritaban mucho”.

Espero que tras haber llegado al final de la entrada sepáis identificar fácilmente a qué estilo educativo correspondería cada tipo de las afirmaciones de los ejemplos.

Pero ¿Qué es un estilo educativo exactamente?
El estilo educativo se puede definir como el tipo de relación educativa o modo en que los padres educan a sus hijos y aplican normas, el tipo de técnicas utilizadas para establecer normas y límites, y el tipo de autoridad que ejercen sobre ellos.

¿Qué estilos hay?
La clasificación de estilos educativos más extendida y validada es la de Schaefer que realiza la clasificación en función de dos dimensiones:

  • Dimensión de control o exigencia, que puede ser alto o bajo (en realidad se trata de una clasificación dimensional, en el que cada persona puede colocarse en un punto dentro del continuo, pero para facilitar la clasificación se ha categorizado de manera dicotómica en alto o bajo).
  • Dimensión de Apoyo/afecto que puede ser alto o bajo, y por tanto va de la calidez a la frialdad afectiva.

En función de la combinación de esas dimensiones nos salen 4 estilos educativos diferentes:

  • El estilo autoritario se caracteriza por una alta exigencia y control (padres inflexibles, severos, muy exigentes, controlan el comportamiento con muchas reglas, están a favor del castigo y exigen obediencia) mientras que en la dimensión de afecto se sitúan en el polo de frialdad afectiva, siendo más fríos y distantes y poco afectuosos. Para mayor claridad os dejo una tabla que he elaborado y como se puede ver correspondería a la foto de “el gran dictador”. Si en el ejercicio anterior has respondido frases como estas: “En casa todo estaba prohibido” “eran muy estrictos” “tenía que pedir permiso para todo” o bien “Eran muy exigentes” “esperaban mucho de mí” “nada era suficientemente bueno” “me presionaban”, seguramente tus cuidadores utilizaban un estilo autoritario. También es muy probable que fueras sobreprotectores. Puede ser que pudieran utilizar el castigo físico o los gritos para ejercer la autoridad.el gran dictador Fuente imagen: periódico el amanecer
  • El estilo permisivo se caracteriza, al contrario que el autoritario, por una alta afectividad (son padres cariñosos y cercanos), y también al contrario que el estilo autoritario, una baja exigencia, (donde los padres no establecen límites claros ni controlan de cerca el comportamiento del niño, por tanto no les exigen comportamientos adecuados a las situaciones). Frases como “Mi madre fue excesivamente indulgente” “jamás aplicó una regla” “eran muy permisivos”, se corresponderían con este tipo de estilo educativo. Como se observa en el dibujo de la tabla es el niño el que manda en casa, convirtiéndose a veces en “pequeño dictador” con los padres.
  • estilo permisivo El estilo pasivo negligente tendría baja las dos dimensiones; se trataría de padres indiferentes y poco accesibles, que tienden al rechazo y anteponen sus necesidades a las del niño, pueden ser padres ausentes y negligentes a los que se encuadrarían frases como “No tuve tiempo de ser un niño” “anteponían sus necesidades a las mías” “sentía que me descuidaban”.
  • Por último el estilo democrático con autoridad al contrario del estilo negligente, tiene altas las dos dimensiones, tanto exigencia como afecto. Es importante no confundir autoridad con autoritario o autoritarismo. Los padre deben ser la figura de autoridad, pero la autoridad se puede ejercer de manera cariñosa y de socrática. Son padres que establecen límites y controlan el comportamiento de sus hijos a través de reglas claras exigiendo que el comportamiento de los niños se adecue a la situación pero en lugar de una manera inflexible y a través del castigo físico o el autoritarismo, utilizan el diálogo, razonan y escuchan aunque no estén de acuerdo. Además la dimensión de afecto es alta por lo que al igual que los padres permisivos son padres cariñosos y que ofrecen apoyo. “Me dieron apoyo y consejo” “me escuchaban” “eran comprensivos” “nunca hubo gritos en casa” son afirmaciones que describen este estilo.

¿cuál Es El Estilo Más Saludable?

Pero ¿cuál de los 4 estilos educativos es el mejor?
Lo que ha sido ampliamente demostrado es que el tipo de estilo educativo se relaciona con el ajuste y posterior adaptación socio emocional del niño, pudiendo incidir en la aparición de problemas psicológicos. El mejor estilo no se elije según opiniones o creencias si no según lo que la literatura científica y la evidencia empírica ha demostrado que se relaciona con mejores resultados. Como seguramente hayáis podido deducir el peor estilo es el negligente ya que presenta baja las dos dimensiones (de hecho la negligencia se considera un tipo de maltrato hacia el niño por omisión, algunas consecuencias es que merma su autoestima y que el niño puede suplir a los padres ausentes buscando modelos inadecuados).

Se ha demostrado que un estilo autoritario se relaciona con niños con tendencia a ser muy críticos y autoexigentes (interiorizan esa voz crítica y autoritaria), además pueden ser temerosos y ansiosos ya que es un estilo que no fomenta la autonomía ya que todo está prohibido y en el que se fomenta el miedo a la autoridad. Además aunque durante un tiempo pueda dar aparentemente buenos resultados, el niño puede acabar siendo irascible, temperamental y rebelde (rebelándose finalmente contra ese autoritarismo tan asfixiante).

El estilo permisivo se relaciona con niños con problemas de conducta (como el trastorno negativista desafiante), impulsivos, rebeldes, con bajo autocontrol, sin límites y a menudo con el síndrome del “pequeño dictador o niño tirano”.

El mejor es el asertivo democrático con autoridad que tiene alta las dos dimensiones (afecto y control) y se relaciona con niños autónomos y seguros.

Bueno, bueno, cuántas cosas, ¡necesito un resumen! resumen estilos educativos
Como resumen a modo de conclusión un decálogo de lo que debería incluir un estilo educativo saludable. Es fundamental promover su autonomía sin sobreprotegerlos ni transmitirles una visión de que el mundo es muy peligroso y todo está prohibido (transmite que no son capaces de manejarse y es importante que tengan sensación de control y competencia). Sin embargo no todo vale y hay que establecer normas, reglas y límites flexibles pero claros y firmes, lo que quiere decir no confundir ejercer la autoridad con autoritarismo (los padres deben ser una figura de autoridad y los que marcan las normas y no los hijos, un hijo no es un amigo ni un igual, te necesita como figura paterna). Se puede ejercer autoridad marcando límites y pautas, pero siendo afectuoso y democrático, escuchando, dialogando y apoyando. Y por último no olvides no desautorizarse entre las diferentes figuras de autoridad, las pautas deben ser consensuadas e ir en la misma dirección.

Ariadna de la Vega Castelo

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